sábado, 21 de diciembre de 2024


COCHRANE VS. CTHULHU
Gilberto Villarroel
Primera edición mayo de 2017  
Penguin Random House grupo editorial

Loic Eonet, capitán de dragones de la Guarda Imperial de 
Napoleón I, terminaba su austera cena, compuesta por dos 
rebanadas de pain de champagne duro, sopa de verduras, restos 
de saicisson, un trozo de queso y una jarra de vin rouge de
Bourdeaux, cuando un soldado llamó la puerta de la cel-
da de piedra donde había instalado su cuartel y le comunicó 
que los centinelas anunciaba la llegada de un bote. Eonet 
tomó de inmediato su sable reglamentario, se echó encima 
su capote, se cubrió la cabeza con el bicornio y salió al patio, 
haciendo sonar sobre los adoquines los tacones de sus botas 
de caballería.

No terminaba de acostumbrarse molesto eco que ca-
da sonido provocaba en aquel patio de forma ovalada, rodea-
do por tres niveles de galerías de piedra con arcos de medio 
punto, que por dentro daban a la construcción el aspecto de 
un coliseo romano en vez de lo que era realmente: la fortaleza 
secreta más preciada del Emperador de los franceses.

Por fuera, en cambio, Fort Boyard - o "el navío de pie-
dra", como lo llamaban los soldados- valía cada barra de oro 
invertido en su construcción.Era un castillo artillado de pa-
redes lisas, con una planta baja y dos pisos. Sus tres hileras de 
ventanas enrejadas escondían, en algunos casos, las portas de las 
casamatas de los cañones y, en otros, las habitaciones de la tropa.

Héroes
Historia Secreta de Chile
Jorge Baradit
Primera edición Septiembre 2019
183 páginas

ÁGUEDA MONASTERIO
Espía y agitadora de nuestra independencia

En el colegio nos enseñan la Independencia de Chile como 
si se tratara de un proceso lineal que comienza de repente en 
1810 con la primera junta de gobierno y que termina con la 
batalla de Maipú, en 1818. Nos explican el proceso como si 
fuera un partido de fútbol.

El pitazo inicial del primer tiempo, la Patria Vieja, lo da 
Mateo de Toro y Zambrano. En la cancha se enfrentan los Ca-
rrera, O’Higgins y sus hombres contra los malditos españoles 
(que en realidad también eran chilenos, sólo que partidarios 
de seguir siendo súbditos del imperio español). La estrate-
gia de los primeros minutos de partido parece responder a la 
perfección al plan, pero pronto los realistas contratacan con 
fuerza. A Carrera le pesa la camiseta de estratega, por lo que le 
quitan la jineta de capitán y se le entregará O’Higgins, quien 
tampoco de la talla al momento de reordenar sus líneas. Los 
realistas continúan presionando y avanzan desde Talcahuano 
hasta tomarse el medio campo. Los patriotas retroceden, pe-
leándose entre ellos. Nuestro equipo ya es una bolsa de gatos 
ególatras y siguen perdiendo metros hasta que ¡paf!, a la altura 
de Rancagua, el área chica, sufren un ataque coordinado que 
simplemente los hace pedazos. Uno a cero.



El manto 
Marcela Serrano 
Primera edición noviembre de 2019 
184 páginas 
Penguin Random House Grupo Editorial

Alguna vela llevo yo en este entierro. Después de todo, 
mi hija heredó su nombre. 

Se llamaba Margarita María Macarena. Muchas M a
cuestas. Nació el 15 de junio de 1950, en la mitad del 
año que dividió en dos el siglo pasado. La tercera de 
cinco hermanas, otra vez al medio. Todo partido por la 
mitad. Era Géminis.

viernes, 20 de diciembre de 2024


Una mujer en Villa Grimaldi 
Nubia Becker Eguiluz 
Primera edición noviembre de 2011 
115 páginas
pehuén

1. LA CAÍDA 
ESA NOCHE EL TERROR endureció mi piel y mis rodillas sonaron como cas-
cabeles: tanto era lo que temblaban sin que yo pudiera sosegarlas. Había 
perdido toda sensación de espacio y de equilibrio, pero aun así me esfor-
zaba por encontrar algún indicio de claridad, y de establecer aunque fuera 
una mínima relación con este mundo. Pero el scotch y la venda con que 
sellaron mis ojos no dejaban filtrar la luz. Por eso mismo se me agudizó el 
oído y se me grabaron todos los sonidos de esa travesía

Escuchaba el jadeo de los hombres excitados por la violencia y los in-
sultos con que ordenaba nuestros movimientos. Sentía a mi lado el tem-
blor de otras rodillas, las de Marcela, y a mis pies la respiración de Carlos 
que, maniatado, permanecía de bruces en el fondo del vehículo.

No escuchaba a Samuel, ¿Iba con nosotros; al lado de Carlos, tal vez? 
No, no iba con nosotros. Después supe que unos cuantos hombres 
del grupo operativo llamado Halcón que nos atrapó, al mando del capitán 
de Ejército Miguel Krassnoff- más un oficial de Carabineros, de apellido 
Laurence y el oficial de Ejército llamado teniente Paulito, reforzado por el 
civil Osvaldo Romo o guatón Romo, el suboficial de carabineros Basclay 
Zapatal, apodado el Troglo y la suboficial Rosa Humilde, a la que llamaban 
la Comandanta-, se lo llevaron en un Fiat, que hizo relevo en la Escuela 
de Sub-Oficiales de Carabineros, a la Villa Grimaldi.

El cazador de historias 
Eduardo Galeano
Primera edición 2016 
272 páginas 
Siglo XXI editores 

Huellas 
El viento borra las huellas de las gaviotas. 
Las lluvias borran las huellas de los pasos humanos. 
El sol borra las huellas del tiempo. 
Los cuentacuentos buscan las huellas de la memoria 
perdida, el amor y el dolor, que no se ven, pero no se 
borran.