sábado, 9 de febrero de 2008

Poema 12 (Pablo Neruda)


Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

Escucha este poema en la voz de Pablo Neruda:






jueves, 31 de enero de 2008

El Hombre Extraño

Esta canción de Silvio está dedicada a Victor Jara.



Era extraño aquel hombre
o por tal lo tomaron,
porque besaba todo
lo que hallaba a su paso.
Besaba a las personas,
al perro, al mobiliario,
y mordía dulcemente
la ventana de un cuarto.

Cuando salía a la calle
le iba besando al barrio
las esquinas, aceras,
portales y mercados.
Y en las noches de cine
(también las de teatro),
besaba su butaca
y las de sus costados.

Por estas y otras muchas,
los cuerdos lo llevaron
donde nadie lo viera,
donde no recordarlo.
Y cuentan que en su celda
besaba sus zapatos,
su catre, sus barrotes,
sus paredes de barro.

Un día sin aviso,
murió aquel hombre extraño
y muy naturalmente
en tierra lo sembraron.
En ese mismo instante,
desde el cielo, los pájaros
descubrieron que al mundo
le habían nacido labios.

miércoles, 30 de enero de 2008

La Reina Isabel



Hoy acabo de leer el libro "La Reina Isabel cantaba rancheras" (Hernán Rivera Letelier), hermoso testimonio de la vida puteril de las Pampas... de la vida simple.
Acá les dejo un extracto del Discurso Fúnebre léido por el Poeta Mesana en el Funeral de la Reina Isabel:

"Estupefacto y absurdo, parado en medio del desierto más triste del mundo, este humilde animal pampino, minero y vinero sin vuelta y amigo personal de la Reina Isabel, de pie ante su féretro inmenso, ante el mito yacente de su cuerpo glorioso, viene en declarar, categórico y honrado, que tal vez lo mejor en estos momentos sea callarse el hocico, hacer mutis en su homenaje, no decir ni pío: imitar el silencio filial de estos cerros pelados. O sentarse tal vez a pampa rasa como en una vasta catedral de piedras y, llorando, tal como hace el vientos detrás de las tumbas, ponerse a repetir sin descanso su ínclito apodo real (iogan al viento gemir inconsolable detrás de cada tumba: reina isabel reina isabel reina isabel... mientras de pura pena, con sus alambres mentales perturbados, va lamiendo y relamiendo las viejas flores de papel). Aunque tal vez, maldita sea, quién dice que lo mejor en estos momentos no sea mandarse a cantar a todo grito las más sentida ranchera de amor. Una canción de Guadalupe del Carmen , su favorita de toda la vida, sería, creo yo, el más glorioso responso que esta muerta egregia quisiera oír, esta walkiria salitrera que de tan munificente que era, amigos mios (entiéndase pulentísima), también cantaba. Como si ser puta en estos salitrales del carajo no fuera de por si ya lo bastante épico, con una voz de gorrioncillo evangélico, esta melancólica menina del sexo también (además) cantaba..."

lunes, 28 de enero de 2008

A dos Manos

El viernes 25 de Enero se presentó Pablo Milanés en Santiago...Un concierto muy emotivo y muy intimo para mí.

Acá una canción preciosa.

A dos manos



Amor, yo no tengo tanto que decir
sino que simplemente aquí estaré
forjando con los años el placer
de hacer la vida golpes
a dos manos contigo.

Amor, nos queda una distancia recorrer
la batalla del tiempo lo dirá
si puedes hasta entonces resistir
me seguirás llevando
de la mano contigo.

Amor, me queda por decir que
fui feliz, que olvidé un tanto
la vida que se arrastra
con incierto porvenir.

Amor, no has podido cambiarme enteramente
pero siento
que a estas alturas me parezco
mas a ti, que a mí.

Amor, yo no tengo tanto que decir
me sobran mil palabras para amar
si es cierto que podemos renacer
quiero que sea de nuevo
de la mano contigo.

jueves, 17 de enero de 2008

Invocación a la Lluvia

Recitado:
"En el principio
de los principios
cuando hombres y animales
poblaban la tierra
una persona podía tranformarse en animal
si así lo quería
el animal en ser humano
algunas veces eran gente
y otras animales
y no había diferencia alguna
todos hablaban la misma lengua
era el tiempo en que las palabras eran mágicas.

La mente humana poseía misteriosos poderes
una palabra lanzada por descuido
podía tener extrañas consecuencias
podía cobrar vida súbitamente
y lo que el hombre quería que ocurriera
podía ocurrir
todo lo que se necesitaba era decirlo
nadie lo podía explicar
era simplemente así..."