Había una vez un pájaro
Alejandra Costamagna
80 Páginas
1era Edición Santiago: Editorial Cuneta 2013
Cuneta
Nadie nunca se acostumbra
Jani quiere pensar que la perra va a estar bién. Que si
su padre lo dice, la Daysi va a estar bién. ¿Qué le va
a pasar en unos días?, ha dicho el padre. La vecina le
va a dar comida, la va a llevar a la plaza. Dile chao y
ayúdame con las maletas. Y Jani se despide de la perra,
dame la patita, y sube con su padre a la citroneta. Por
primera vez viajan juntos, solos. Es una madrugada de
diciembre de 1975. Una telaraña azul, el cielo, cuando
el padre y la hija enfilan por la Panamericana Norte ha-
cia Los Andes y luego los Caracoles y el Cristo Reden-
tor y San Luis y la pampa demasiado quieta y alguna
bandada de pájaros de repente y bien al final Campa-
na, el pueblo donde vivieron sus padres hasta que se
trasladaron a Chile; ese lugar con olor a caucho donde
hoy sigue viviendo la hermana menor de su madre, la
tía Bettina. Y no sólo viviendo, sino trayendo al mun-
do a una criatura que es la primera y única prima de
Jani, qué acontecimiento. Por eso viajan en diciembre
el padre y la hija, apurados, una semana como mucho.
Y también porque a la vuelta Jani se irá con Milena, su
madre, al sur. Solas al sur. Ah, pero su padre le ha pe-
dido que por favor, hija, no la mencione en Campana.

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