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sábado, 7 de febrero de 2026


Un affaire casi perfecto
Elizabeth Subercaseaux
1era edición Octubre 2014
182 páginas
Catalonia

Narradores:
El Juez,
El Periodista,
Teresa

martes, 27 de enero de 2026


La Constitución del Golf
Serie Barrio Alto Volumen 5
Elizabeth Subercaseaux
1era edición Junio 2023
152 páginas
Catalonia

Vendo todo lo que tengo
Serie Barrio Alto Volumen 4
Elizabeth Subercaseaux
1era edición Octubre 2020
207 páginas
Catalonia

Clínica Jardín del Este
Serie Barrio Alto Volumen 3
Elizabeth Subercaseaux
1era edición Marzo 2013
223 páginas
Catalonia

Compro Lago Caburga
Serie Barrio Alto Volumen 2
Elizabeth Subercaseaux
1era edición Octubre 2011
247 páginas
Catalonia

Vendo casa en el barrio alto
Serie Barrio Alto Volumen 1
Elizabeth Subercaseaux
1era edición Octubre 2009
239 páginas
Catalonia

sábado, 30 de agosto de 2025


La ciudad de la furia 
Daniel Matamala
Primera edición noviembre 2019
191 páginas
Catalonia

Beethoven La música del silencio
Elizabeth Subercaseaux
Primera edición noviembre 2022
196 páginas 
Catalonia

Uno estaba todo oscuro menos el cielo plagado de estrellas. Yo me 
había tendido en el pasto. Me rodeaba el silencio acostumbra-
do, el de mi sordera. De pronto ese silencio fue interrumpido y 
a mis oídos empezó a llegar una música grandiosa, como el fin 
triunfante de una batalla. Escuché una voz interior. "Esta mú-
sica es el paso de tu vida; desde lo más dolorosamente humano 
a la serenidad más divina". 
Yo permanecí quieto a la espera de otras palabras. 
Poco después una estrella cruzó firmamento y una le-
chuza de alas blancas emprendió el vuelo zigzagueante,
como una extraña danza…
-Herr Beethoven… despierte, que ha llegado el sacerdote. 
Entreabrí los ojos y volví a cerrarlos. No quería abandonar 
mi sueño. Quería seguir allí, sólo frente al universo, escuchan-
do las distintas sonoridades que pueblan el espacio entre el cie-
lo y la tierra. 
-¿Le digo que se vaya?- preguntó Frau Gruber, casi gri-
tando cerca de mi oreja. 
Tampoco quería que viniera el sacerdote. Me di vuelta hacia 
la pared. 
-Dígame qué debo hacer, Herr Beethoven. 
-Yo no sé para qué lo llamó, pero si ya está aquí, ¿no sería 
grosero despedirlo?
-Le digo que suba, entonces.
-¿Y qué se supone que haga el sacerdote en mi pieza? 
-Es solo para acompañarlo en este momento y acercarlo a 
Dios, que mal no le va a hacer-dijo ella-. Ahora tiene que 
lavarse, verse bien arreglado para recibirlo. Voy a traerle la jarra 
con agua.

viernes, 6 de mayo de 2016

Tics de los Chilenos



● Adolfo Ibáñez Boggiano (Galvarino Guzmán)
● Joaquín Edwards Bello
● Jenaro Prieto
● Gabriela Mistral
● Hernán Díaz Arrieta (Alone)
● Vicente Huidobro
● Salvador Reyes
● Benjamín Subercaseaux
● Ricardo Latcham
● Horacio Serrano
● Eduardo Anguita
● Luis Oyarzún
● Guillermo Blanco
● Enrique Lafourcade
● Jorge Edwards
● Isabel Allende
● David Gallagher
● Marco Antonio de la Parra
● Pedro Lemebel
● Roberto Merino
● Rafael Gumucio

Tics de los Chilenos
Cecilia García-Huidobro
254 páginas
1era Edición, Diciembre 2008
Catalonia

miércoles, 31 de octubre de 2012

Porotos granados



PERLA
Alejandra Costamagna

Sales del supermercado con la bolsa colgando de tu mano
izquierda, te sientas en la cuneta, abres la bolsa, lo sacas,
abres la tapa, llevas la boca al pote, lames la parte café, des-
pués la amarilla, después la rosada, no piensas en cuchari-
tas, jadeas, te tiemblan las manos, sigues lamiendo, llega
Perla a tu cabeza, la recuerdas, tan clarita la cara de Perla
con la botella de vino frente al refrigerador anoche, lleván-
dose el gollete a la boca y llevándote a ti después- a tu
boca seca y chica y miedosa- hasta el centro de su bocaza
y cerrando la puerta del refrigerador, solos y a oscuras, todas
las luces de la ciudad desconectadas o conectadas en alguna
otra órbita, mientras Perla bate si lengua en tu boca y tú
no tienes ni pelos en el pecho y tienes unas ganas inusita-
das de tomar vino, mucho vino, todas las benditas pepas
del planeta, de tragar algo, lo que sea, agua, leche, jugo en
polvo, cualquier cosa que acompañe el sabor crudo de la
boca de esa mujer que sin embargo no te disgusta, te parece
una cosa absorbentem su boca, su boca de boa, ella entera un
imán que atrapa los cuerpos simples de los metales, tú un
metal ahí dentro, te pides, tú por primera vez en la boca de
tu vecina que ahora se aleja del refrigerador...


Porotos granados
Tito Matamala
191 páginas
Primera Edición, Octubre 2008
Catalonia

martes, 16 de octubre de 2012

El clandestino de la casa roja



I. EN LA CALLE

La nube de polvo me encegueció, inmóvil en el aire, densa y obscura.
Pensé en mi vida, en los tres últimos años negros. Un destartalado
microbús frenó violentamente y levantó un tierral que no permitía
ver a un metro de distancia. Quedé con la garganta seca y los ojos
llorosos. La tierra volvió lentamente a su lugar. A la luz de un pá-
lido sol de otoño descubró con asombro algo que no se ve todos los
días, menos en estos tiempos. No era un espejismo. Un ramillete de
decididas mujeres chilenas, de esas que piden y dan guerra. Patitas
cortas y largas, distintos tamaños y apetitosas ancas. Mujeres con
experiencia, espaldas fuertes y diferentes edades y pesos; podría jurar
que buenas para el catre, aunque suene vulgar. Eliminado. Intuyo
que viven en otra dimensión por su desanfado y alegría. Cruzan la
calle secreteándose y gesticulando. Pareciera que se contaran chistes
de doble sentido, picantes. Ríen y bromean: No te puedo creer, tan
grande lo tenía, aunque chico también sirve. Ja ja ja.


Estar clandestino y descolgado de sus contactos políticos en el Chile de la dictadura, conduce al personaje de esta novela por caminos insospechados. Vuelve al barrio de su infancia y busca refugio en la casa roja, un prostíbulo antiguo y elegante, símbolo de un mundo prohibido y placentero, donde experimentará una profunda transformación personal. en esta mística casa encuentra el amparo a una huida constante; no tan solo la de sus captores, sino la de sus propios fantasmas personales y sobre todo, la de una enmarañada e inquietante sexualidad. Esta es la azarosa historia de un hombre al cual la clandestinidad y el miedo lo van encaminando hacia su verdadera esencia: ni héroe ni traidor, solo un ser desnudo - como tantos - y que, ahora, enfrentado al poder de la represión, se descubre en otra dimension personal no menos heroica: saber finalmente quién es y asumirlo.

El clandestino de la casa roja
Ángel Parra
158 páginas
Primera Edición, Octubre 2008
Catalonia

jueves, 6 de septiembre de 2012

El jugador de trivia



PRIMER ACTO:
Trivium humanitas

1. Prefacio, para plantear el tema, describir las virtudes del personaje
principal y las tribulaciones del acomplejado narrador

Desocupado lector, usted no me va a creer, pero Claudio Solo Conchavello po-
día predecir la lluvia con una precisión pasmosa, lo que es una tremenda hazaña
aquí en la ciudad de la lluvia. Y también, como ese mismo hábito de brujo, era
capaz de saber la hora a cada minuto, sin que jamás le hubiésemos conocido
siquiera un reloj de bolsillo. Con apenas estrechar una mano, un instante, cal-
culaba la temperatura corporal de cualquier gentil que se le acercase a saludarlo,
lo que, en el apogeo de sus victorias, se contaban por miles. Y quienes vivimos
bajo el alero de sus milagros, unos más cerca que otros, le conocimos virtudes
todavía más complejas e inconcebibles, como su facultad para determinar la 
composición química de las cervezas que bebíamos durante las tardes malvas de
noviembre en los garitos viejos de la calle Maipú.

SEGUNDO ACTO:
Trivium omni

TERCER ACTO:
Trivium naturalis

CUARTO ACTO:
Trivium inutilis

Configuración para la modalidad del juego llamada 21 en muerte súbita, muy común en los garitos de San Pedro de la Paz:
1. ¿Cuál es la formula química de la mantequilla de campo?
2. ¿Qué significa en lengua mapuche la palabra Talcahuano?
3. ¿Cómo se resuelve un laberinto bidimensional?
4. ¿Cuál fue la formación titular chilena frente a Brasil en el Mundial de Fútbol de 1962?
5. ¿Cuál es el código de pintura Humbrol para el color celeste cielo de los aviones alemanes durante la Segunda Guerra Mundial?
6. ¿Cuál es la capital de Italia?
7. ¿Cuál es el nombre de todos los capitanes de la flota almirante Nelson en Trafalgar?
8. ¿Cuál es la fórmula para escapar del gravedad terrestre?
9. ¿Cuál es la raiz cuadrada de 169?
10. ¿Con qué palabra termina la novela "El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha?
11. De acuerdo con Aristóteles, ¿qué son las categorías?
12. ¿Qué sentencia se halla escrita en la puerta del infierno?
13. ¿En qué novela contemporánea aparece la frase "He muerto de fiebre en los médanos de Singapur"?
14. ¿Cuál es la inscripción en el escudo de armas de Pedro de Valdivia?
15. ¿Cuál es el factorial del número 13?
16. ¿Cómo se llamaba el caballo de Pancho Vila?
17. ¿Qué tipo de munición usa el fusil de asalto Ak-47, Kalashnikov?
18. ¿Cómo se llama el amigo borracho de Homero Simpson?
19. Mencione diez decimales de la raíz cuadrada de 2.
20. ¿Cuál es la diferencia entre la teoría especial de la relatividad y la teoría general de la relatividad?
21. En la mitología oriental, ¿cuál es el sonido de una sola mano aplaudiendo?

Tres Leyes del Coleccionismo
Primera ley: dos objetos de similares características juntos dan inicio a una colección.
Segunda ley: toda colección es infinita.
Tercera ley: toda colección desaparece con la muerte de su coleccionista.

Leyes universales de la mudanza:
Primera ley: nadie está libre de una mudanza.
Segunda ley: toda mudanza es siempre peor que la anterior.
Tercera ley: la dificultad de una mudanza es inversamente proporcional a la distancia entre el origen y el destino.
Cuarta ley: no existe la última mudanza, es un mito.

Leyes Basso de trivia:
Trivium humanitas: toda expresión humana es un fragmento de trivia.
Trivium omni: todo conocimiento de trivia debe propender a ser más amplio, hasta llegar a ser total.
Trivium naturalis: la habilidad del juego de trivia es un talento natural, no se adquiere estudiando. Corolario: no hay relación directa ni inversa entre la habilidad en el juego de trivia y la inteligencia.
Trivium inutilis: todo conocimiento de trivia es inútil.

El jugador de trivia
Tito Matamala
112 páginas
Primera Edición, Agosto 2009.
Catalonia

domingo, 29 de agosto de 2010

Violeta se fue a los cielos

Un emocionante libro sobre la vida de Violeta Parra. En la voz de su hijo, Ángel, nos adentramos en la vida de una de las mujeres más influyentes de Chile. Recolectora incansable de la música folklórica chilena.

Violeta se fue a los cielos
Ángel Parra
188 Páginas
1era Edición, 2006
Catalonia






Domingo cinco de febrero de mil novecientos sesenta y siete.

14 horas. La detonación debe haberse escuchado desde lejos. O
tal vez no. La pistola era de bajo calibre. Drástico fin de todos
sus tormentos. Drástico. Como le gustaban las cosas a ella.

A través de ese pequeño orificio se le fue la vida. Y con ella,

los pájaros azules y rojos, dijo Atahualpa, mi viejo maestro; ya
no le cabían en el alma. Por ese pequeño orificio entró a la his-
toria. Como siempre, en el consabido cuento de que los artistas
deben morir para ser plenamente reconocidos.

Los vecinos preparaban el asado del domingo y seguro te-

nían dos o tres aperitivos en el cuerpo.

Tal vez el estampido, o como decía su hermano mayor, el

pistoletazo, debe haber sonado como una puerta que se cierra
con violencia. Prefiero la palabra estampido. Aquel sonido que
concidió con el entrechocar de las copas, no se oyó, felizmen-
te para ellos; estaban de fiesta, un cumpleaños, la graduación
del hijo, el intercambio de anillos de la hija mayor.

No me gusta la palabra pistoletazo, la palabra estampido

me hace pensar en llanuras repletas de caballos desbocados.

Lbertad total en el espacio, sin restricciones. Así me ima-

gino el suicidio, el acto mismo. Echar a galopar todos los caba-
llos frenados, retenidos, maneados. Potreros plenos de alfalfa
verde, cascos enterrándose en el barro blando por la humedad
del rocío, en galope desenfrenado. Caballos alados que, aho-
ra, flotando se llevan la preciosa carga para perderse entre las
nubes. Mientras aquí, en la tierra y su vulgaridad, un hilo de
sangre corre desde la sien de mi madre hasta tocar el piso, el
piso de tierra. De esta tierra que tanto amó y defendió con su
canto y guitarra. Obstinada y resuelta, hoy fundiéndose en
ella, por los siglos de los siglos. Realizando el milagro tan es-
perado. Tierra y sangre. Madre. Tierra. Hermanas de sangre
juntas, por fin. Hágase su voluntad.

Así lo decidió mi madre.