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lunes, 9 de febrero de 2026


Del diario de vida que nunca escribí
Hernán Rivera Letelier 
1era edición Mayo 2024
134 páginas
Alfaguara 

lunes, 2 de febrero de 2026


La vida oculta de un escritor
Hernán Rivera Letelier 
1era edición Julio 2023
174 páginas
Alfaguara 


El vendedor de pájaros 
Hernán Rivera Letelier 
1era edición Mayo 2014
217 páginas
Alfaguara 

miércoles, 7 de enero de 2026


Rendición
Ray Loriga
1era edición Mayo 2017
210 páginas
Alfaguara
Premio Alfaguara de Novela 2017

domingo, 26 de octubre de 2025


Rockabilly
Mike Wilson 
1era edición Marzo 2011
125 páginas
Alfaguara 

sábado, 6 de septiembre de 2025


La muerte se desnuda en La Habana
Hernán Rivera Letelier 
1era edición Octubre 2017
177 páginas 
Alfaguara 

jueves, 4 de septiembre de 2025



Las biuty queens
Iván Monalisa Ojeda
1era Edición Enero 2019
128 páginas
Alfaguara

sábado, 30 de agosto de 2025


El secuestro de la hermana Tegualda 
Hernán Rivera Letelier 
Primera edición mayo de 2021 
108 páginas
Penguin Random House Grupo Editorial 

viernes, 29 de agosto de 2025


El brujo 
Álvaro Bisama
Primera edición agosto de 2016 
224 páginas
Alfaguara

Uno 
A veces me preguntan por mi padre y lo que 
hizo. 
En respuesta, yo cuento esto para explicar 
qué pasó con él.

Mi padre fue fotógrafo. Nos llamamos igual. 
Mi padre se hizo famoso en la década del ochen-
ta porque cubría protestas y movilizaciones. 
Trabajaba para una agencia inglesa de noticias. 
Antes había estudiado arte en la Universidad de 
Chile pero no termino. Yo ya había nacido. Yo 
era hijo de su mejor amiga del colegio, quien 
quedó embarazada en una duna de Reñaca, en 
un viaje escolar de fin de curso, en diciembre 
de 1979. Los dos estaban borrachos y creían ser 
parte de una comedia romántica escolar. Ha-
bían dado la PAA, querían entrar a la universi-
dad. Un mes después, ella quedó seleccionada 
en enfermería y él en arte.
Por supuesto, todo lo que tuvo que ver con 
mi nacimiento fue un desastre de proporcio-
nes. Se mudaron juntos. No tenían la más re-
mota idea de cómo iban a sobrevivir. Sus pa-
dres los odiaban y ellos dos se odiaban entre 
ellos. Mis tíos le dieron una paliza mi padre. 
Mi abuela paterna no le hablo por años a mi 
mamá. Ninguno de los dos tenía veinte años. 
La casa a la que se fueron a vivir quedaba en 
Ñuñoa, cerca de la calle Simón Bolívar. Era de 
un pariente que les cobraba un arriendo sim-
bólico. Fue el único que los ayudó. Les prestó 
la casa para que tuvieran algo de paz, algo de 
tranquilidad, cosa que no fue posible porque 
mi padre sufría depresión y muchas veces 
se quedaba bebiendo hasta tarde en bares o en 
plazas después de la universidad...


martes, 7 de enero de 2025


La estación de las mujeres 
Carla Guelfenbein 
Primera edición abril de 2019 
142 páginas
Alfaguara 

Margarita 

La última vez que Jorge intentó tener sexo 
conmigo, le pedí que usara condón. Uno que 
llevara una frase de Jenny Holzer. Eso fue hace 
tres semanas, antes de que finalizaran a las vaca-
ciones y sus estudiantes volvieran de sus escon-
drijos de verano: de los yates las rubias y de las 
profundidades de sus sopas de noodles las de 
ojos rasgados. Me miró desconcertado y luego se 
largó a reír. No me preguntó quién era Jenny 
Holzer. "No es broma", dije, "si quieres hacer el 
amor, tendrás que ponerte un condón. Y que sea 
de Jenny Holzer, por favor". Estábamos echados 
sobre la cama, él desnudo y yo con mi camisa de 
dormir hasta las canillas. Afuera se oían gritos de 
niños. Tal vez jugaban soccer en las calles aban-
donadas por los estudiantes. Jorge se levantó y 
desde su desnudez me miró. Su expresión era de 
absoluta confianza, imaginando, supongo, que 
su virilidad revertiría mi insurrección. Noté que 
las carnes de su estómago habían desaparecido. 
De alguna porción de su vida extrae el tiempo 
para ir al gimnasio. De la que me corresponde, 
sin lugar a dudas, porque cada vez lo veo menos. 
Me di la vuelta y me cubrí con la sábana hasta la 
punta de la cabeza. Mi cuerpo, a diferencia del 
suyo, crece y se desarma otro poco cada día, se 
pliega, se seca, se enrolla sobre sí mismo en can-
sadas texturas. Hay veces en que apenas lo reco-
nozco como mío.

lunes, 26 de agosto de 2024

La muerte tiene olor a pachulí
Hernán Rivera Letelier
Primera edición junio de de 2016
155 páginas
Alfaguara


Primera parte 
1
El túnel fue descubierto a poco de haber co-
menzado los trabajos de demolición de la cárcel y a 
tres meses del traslado de los presos al nuevo recinto 
penal, construido veinte kilómetros al oriente de la 
ciudad, al otro lado del frontón de cerros áridos que 
separa la urbe del desierto. 
El acarreo de los internos había sido expedito y sin 
problemas, salvo por la protesta de los familiares que 
reclamaban, con justa razón, que ahora les iba a ser 
más difícil y oneroso ir a visitarlos. Una vez evacuada, 
la cárcel vieja fue invadida por hordas de obreros que, 
con sus cascos y overoles, sus herramientas y su pesada 
maquinaria, comenzaron a derribarla aceleradamente 
(ya se sospechaba que, pese a los reclamos de las enti-
dades culturales de la ciudad, en sus terrenos se alzaría
un moderno mall -otro más-, todo acrílico, acero 
inoxidable y escaleras mecánicas). Cuando los traba-
jos de demolición ya iban avanzados y se taladraba el 
piso ajedrezado de la parroquia, justo detrás de donde 
había estado el altar mayor, apareció la boca del túnel. 
La extrañeza que causó hallazgo entre las autorida-
des era comprensible: en el largo historial del recinto, 
que abarcaba ciento seis años desde su inauguración, 
no figuraba ninguna fuga por vía subterránea. La Es-
trella del Norte, el más popular diario de la ciudad, 
envió a cubrir la noticia un joven periodista recién 
egresado, que en sus ratos libres escribía poemas…

martes, 30 de julio de 2024



El autodidacta
Hernán Rivera Letelier
138 Páginas 
1era Edición Agosto 2019
Alfaguara

En la única librería del campamento lo único que no
había eran libros. Rumbo a la función de cine de las dos
de la tarde - daban una de Marilyn Monroe-, miré
hacía la vidrieria por inercia: entre carpetas, cuadernos
y sobres de cartas, como un pez de color de un acuario
de sardinas, remumbrada la portada de un libro. Si no es 
un recetario de cocina, me dije, es un cancionero de la 
Nueva Ola, de esos que traen posturas para rasguear los 
temas en guitarra.
Yo no cocinaba ni tocaba guitarra.
Me acerqué al vidrio: Antología de la poesía chilena
contemporánea, de Alfonso Calderón. No podía creerlo. 
A mis diecinueve años, nunca había tenido un libro de
poesía en mis manos. Lo más intelectual que conocía 
hasta entonces, aparte de la Biblia, el solo libro que hubo
siempre en casa, eran algunos números viejos de las Se-
lecciones del Reader's Digest que me prestaba un amigo.
Había empezado a escribir poemas en el campa-
mento donde me criara, y estaba en la etapa del primer
amor, en donde hasta lo más banal y pedestre adquiere,
a los ojos de pájaro del poeta nuevo, un unto de liris-
mo, un vértigo de descubrimiento. Sin embargo, toda...

El hombre que miraba al cielo
Hernán Rivera Letelier
98 Páginas 
1era Edición Mayo 2018
Alfaguara

Fue un lunes de aluminio -los lunes son de alu-
minio- cuando la figura del hombre apareció
entre la gente. Se pará en una esquina del paseo 
Prat, alzó la cabeza y se puso a mirar al cielo. Eso 
fue todo. 
Era mediodía.
El paseo, como siempre a esa hora, desbordaba
de gente y, entre la gente, personajes de todas layas
y pelajes hacían su agosto: comerciantes, músi-
cos, malabaristas, pordioseros -cojos, mancos,
ciegos-, y más de algún predicador de Biblia en 
ristre anunciando el fin de los tiempos tal como se 
anuncia un espectáculo circense. Además, ahora 
último habían aparecido grupos de personas que 
se paraban en las esquinas mostrando un letrero:
se regalan abrazos. Pocos eran los que se acerca-
ban, la gente parecía temer al abrazo de un des-
conocido o desconocida, así tuvieran cara de pan 
de dios...

domingo, 23 de junio de 2024



Hombres que llegan a un pueblo
Hernán Rivera Letelier
315 Páginas 
1era Edición Agosto 2022
Alfaguara

Un hombre llega a Altagracia
Un hombre llega a Tricolor
Un hombre llega a Los Dones

Ahí va Tristán el Triste, profesor de música y genio del
violín, aunque él no lo acepte. Ahí va tranqueando en
pleno desierto, siguiendo una ardiente huella de tierra
camino a su confinamiento.
Es pasado el mediodía y en el aire no flamea una
hilacha de viento.
Sobre su cabeza el sol es una piedra en llamas.


sábado, 15 de enero de 2022



Desastres Naturales
Pablo Simonetti
Primera Edición, Mayo 2017
247 Páginas
Alfaguara


La hora más corta
Francisco Díaz Klaassen
Primera Edición, Marzo 2016
122 Páginas
Alfaguara


El cielo rojo del norte
Patricio Jara
Primera Edición, Octubre 2018
125 Páginas
Alfaguara


Sepulcros de Vaqueros
Roberto Bolaño
Primera Edición, Septiembre 2017
210 Páginas
Alfaguara

lunes, 12 de septiembre de 2016

Aquí nos vemos



Aquí nos vemos
John Berger
215 páginas
1era Edición, Febrero 2006
Alfaguara

miércoles, 7 de septiembre de 2016

El delirio de Turing


A una Bolivia convulsionada por protestas populares -ocasionadas por la venta de los recursos naturales a empresas extranjeras- nos remite la novela El delirio de Turing. Un thriller tecnológico que cobra sorprendente actualidad a la luz de los recientes sucesos en el país altiplánico. 
Esa crisis política ficticia (pero basada en la "guerra del agua" del año 2000, durante el gobierno de Banzer) es narrada a partir de un grupo de criptógrafos  de la "Cámara Negra", organismo estatal encargado de descifrar mensajes en clave de la oposición. Miguel Sáenz, el más respetado de esos especialistas (conocido por el apelativo de Turing), se entera de que ha sido utilizado por sus jefes, Ramírez-Graham y el agonizante Albert, para encarcelar y condenar a inocentes.
Paralelamente Flavia, hija de Sáenz y experta en computación, colabora con Ramírez-Graham buscando al misterioso Kandinsky, un hacker que dirige las protestas y disturbios a través de Internet. A los mencionados se suman otros dos protagonistas: Ruth, la esposa de Miguel, y el juez Cardona, especie de ángel vengador. 
Las historias de estos siete personajes se alternan en los 45 capítulos de esta novela tan bien estructurada que, a pesar de esos saltos, se mantiene siempre como una lectura interesante. 

El delirio de Turing
Edmundo Paz Soldán
346 páginas
Primera Edición, Agosto 2005
Alfaguara