Acá no se requiere decir nada, solo ver y escuchar...
Como Salvador Allende
la juventud aquí comprende
que los sueños, si
aquí se defienden.
Como Salvador Allende
la juventud no transa
y construye
socialismo en democracia.
Yo les digo a ustedes, compañeros,
compañeros de tantos años,
se lo digo con calma, con absoluta tranquilidad:
yo no tengo pasta de apóstol
ni tengo pasta de Mesías,
no tengo condiciones de mártir,
soy un luchador social que cumple una tarea,
la tarea que el pueblo me ha dado;
pero que lo entiendan
aquellos que quieren retrotraer la Historia
y desconocer a la voluntad mayoritaria de Chile:
sin tener carne de mártir,
no daré un paso atrás;
y que lo sepan:
dejaré La Moneda
Cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera.
Les pido que se vayan a sus casas
con la alegría sana
de la limpia victoria alcanzada.
Y que esta noche,
cuando acaricien sus hijos,
cuando busquen el descanso,
piensen en el mañana duro que tendremos por delante,
cuando tengamos que poner más pasión,
y más cariño,
al hacer cada vez más grande a Chile,
y cada vez más justa
la vida en nuestra patria.