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sábado, 8 de octubre de 2016

El último tango de Salvador Allende


Treinta y cinco años después de haber participado en la conspiración que derrocó el gobierno de Salvador Allende y acabó con su vida, un oficial jubilado de la CIA vuelve a Santiago de Chile. El regreso de David a su antiguo teatro de operaciones lo motiva unos documentos que le dejó su hija al morir: una carta personal y un viejo diario de vida escrito en español. En la carta póstuma Victoria le ruega a su padre que busque al joven que fue su amigo en la época en que vivieron en Chile. El diario de vida, que David se da la tarea de descifrar y traducir, encierra los apuntes de Rufino, el último cocinero y bodeguero del presidente. Allende y Rufino se conocieron en la adolescencia, cuando uno, hijo de burgueses, y el otro, hijo de un inmigrante pobre, asistían en Valparaíso al taller de Demarchi, un viejo zapatero anarquista italiano que los hizo revolucionarios. Una novela que parte de hechos históricos y se sumerge con delicadeza en la imaginación literaria, proyectando la amistad y los entrañables diálogos de un presidente Allende que presiente su trágico final, con un Rufino de convicciones propias, en una etapa crucial de la historia de Chile y América Latina. En la búsqueda del amigo de su hija y del autor del diario de vida, David descubrirá una historia bella e insospechada.


Ninguno de los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas chilenas responde en su domicilio la mañana del 11 de septiembre de 1973. Todo indica que el golpe de Estado está en marcha. Salvador Allende se dirige al Palacio de La Moneda. Y Rufino, asistente personal del presidente, viejo compañero en un taller anarquista y gran amante del tango, afición que comparte con el mandatario, escribe en un cuaderno escolar la historia de la tragedia que se avecina.

Muchos años después, ya derrumbados los muros de la Guerra Fría, el mismo cuaderno ve la luz cuando inesperadamente llega a las manos de David Kurtz, ex agente de la CIA, quien a través de sus páginas irá descubriendo no solo la vida íntima del presidente, sino también secretos inimaginables de su propio pasado.

Con talento y maestría, Roberto Ampuero nos entrega una novela apasionante sobre la lealtad y la traición, la honestidad y la impudicia, el amor y el desamor, el bien y el mal que anidan en el alma y la historia de los hombres.


Entrevista EMOL.COM 17 de noviembre de 2012
Fuente: Emol.com - http://www.emol.com/noticias/magazine/2012/11/17/570072/roberto-ampuero-mis-libros-reflejan-mi-decepcion-con-los-socialismos-reales.html

El chileno Roberto Ampuero ahondó hoy en su decepción con los "socialismos reales" que le tocó conocer, un desencanto que no empaña su admiración por el lado más humano del expresidente Salvador Allende. El escritor aseguró que Allende fue una "reconocida figura por su valentía al suicidarse por defender sus convicciones", al margen de que su imagen pueda dividir todavía a los chilenos. Ampuero se encuentra en Miami para promocionar en la Feria Internacional de Libro de esta ciudad su última novela, "El último tango de Salvador Allende" (Mondadori), un relato que aborda en clave de ficción los últimos meses de la vida de Allende y explora el lado más "íntimo, doméstico y humano" del político socialista. Ampuero, uno de los autores más reconocidos de la narrativa hispanoamericana actual, asume en "El último tango de Salvador Allende" el reto narrativo de revelar al hombre de "carne y hueso, creíble, verosímil", tras la lectura de entrevistas y numerosos ensayos sobre el expresidente chileno. En ese sentido, el autor quiso alejarse del Allende político para recuperar el carácter más humano y cotidiano del presidente, un hombre que "llega a casa, se quita los zapatos, se tiende en el sofá y se sirve un whisky Chivas Regal", apuntó. Ampuero construye esta novela, que lleva cuarenta semanas entre los libros más vendidos en Chile, a partir de la mezcla de ficción y realidad, una fórmula que le permite "explorar los espacios más privados de Allende y ver el mundo desde su perspectiva más doméstica". Es, de hecho, la primera vez que Allende escapa de los sesudos análisis y ensayos políticos para convertirse en un personaje de novela. La investigación histórica y documental que llevó a cabo Ampuero le posibilitó acceder a tres espacios privados y reveladores. Uno de ellos el Palacio de la Moneda, donde visitó las dos habitaciones (cerradas al público) que ocupó el político y que hoy "permanecen iguales, como si el tiempo se hubiera detenido" dentro de ellas. Otro lugar que resultó inspirador para el escritor fue la residencia oficial de Allende en Santiago, de bellos jardines, hoy convertida en una residencia de ancianos. Y, finalmente, la finca "El Arrayán", donde vivía su secretaria personal y amante. La "recuperación de esos tres espacios físicos" resultó de gran ayuda para la construcción de la novela y la recreación íntima de un Allende de carne y hueso, explicó. Insistió en que su interés se centraba en "explorar al ser humano que tenía conciencia de que se acercaba el fin de su proyecto de Gobierno, que la muerte le acechaba" mientras se sumía en la "soledad" del poder. Al final, apuntó en ese sentido, Allende "era un solitario". "Cuando se suicida está rodeado solamente de un par de escoltas y de varios médicos amigos. No hay ningún representante de los partidos que formaban la alianza que le llevó al poder", puso de relieve. En su opinión, el éxito de la novela radica en que "no insiste en los análisis políticos de Allende, ni a favor ni en contra, solo busca lo humano, lo que es común a todos nosotros", la circunstancia de un hombre con "luces y sombras, sueños y temores". Este intelectual dinámico, que fue militante comunista en su juventud, "bajo la influencia -puntualizó- de los discursos de Allende", se fue alejando de esa ideología tras su experiencia del exilio que le llevó a Alemania y Cuba. Renunció a su filiación comunista en La Habana, hacia 1986, "porque no quería para mi país ni el régimen de Pinochet ni el socialismo real". Hoy, Ampuero parte de postulados liberales y abraza una concepción de sociedad abierta que acentúa "la integración al mercado mundial y propone la actividad privada como eje para crear prosperidad" en los países de América Latina. "Respeto y creo en la libertad comercial y el libre mercado, una de las mejores palancas para salir de la crisis en que nos encontramos actualmente", subrayó.

El último tango de Salvador Allende
Roberto Ampuero
375 páginas
1era Edición, Abril 2012
Mandadori

lunes, 19 de septiembre de 2016

Nuestos años verde olivo

Un joven chileno sale de su país en 1974 hacia Alemania Oriental huyendo de la dictadura de Pinochet y buscando refugio en el comunismo. Allí se enamora de Margarita, nada menos que la hija del comandante Ulises Cienfuegos, poderoso embajador de Fidel Castro en Moscú. Con su ayuda parten hacia Cuba, donde, a solo noventa millas de Estados Unidos, la Revolución había surgido de la voluntad de las masas. Desde ‘la isla de la Libertad', y lejos de la sombra del régimen militar, esperaría a que su país natal recuperara su tranquila senda democrática. Pero rápidamente el socialismo cubano y la dictadura chilena adquieren para él angustiosas semejanzas. Huérfano de ideales políticos, y al tiempo que descubre que en Chile ya nada volvería a ser como había sido, varios de sus compañeros políticos y familiares se convierten poco a poco en peligrosos enemigos. Nuestros años verde olivo es un contundente testimonio sobre el desencanto que reemplazó a los esperanzadores efectos de la Revolución Cubana en las juventudes de todo el mundo. Roberto Ampuero narra de manera conmovedora lo que vivió durante el tiempo en que se refugió en la isla de Fidel, por lo que el libro fue -y continúa siendo- censurado en Cuba. En últimas, es una novela sobre la decepción política de una generación de revolucionarios en una etapa culminante de la Guerra Fría, cuando la renuncia al compromiso político era traición, el examen crítico de los ideales era pasarse al lado del enemigo, y abandonar la utopía podía significar la muerte.

Flórez Ibarra: "Ampuero es un agente yanqui"
Es el calificativo a su ex yerno, el escritor Roberto Ampuero, de parte de Fernando Flórez Ibarra quien a principios de los 60 fuera fiscal de los Tribunales Revolucionarios Cubanos, adjudicándosele un millar de muertes. "Charco de sangre" fue el mote que se ganó, el mismo que ocupó el chileno en su novela "Nuestros años verde olivo".

"Gracias a que fue mi yerno, gracias a que fue a Cuba, el nombrecito que tiene, lo tiene por eso. Si no va a Cuba y no es mi yerno, no hay quien conozca ni donde nació Roberto Ampuero", afirma Flórez ante el sólo hecho de nombrar al escritor chileno o las primeras palabras del título de esa novela, que circula clandestinamente en Cuba y que habla horrores en la isla para quien no comparta sus ideas de izquierda. 

Ampuero estuvo allí, vivió y se casó con una cubana, nada menos que la hija de Fernando Flórez Ibarra, quien entre 1959 y 1964 se desempeñó como fiscal que mandó al paredón a unas 100 personas. Y hoy, a casi cuatro décadas de aquel hecho, y a dos años de la publicación del libro Nuestros años verde olivo -donde se alude a él como el embajador Ulises Cienfuegos-, sale al paso. Habla, a ratos vocifera, y se molesta.

 La novela "Nuestros años verde olivo" tuvo éxito de ventas y de crítica, hay un capítulo en que recuerda el autor-protagonista que usted le puso una pistola. 
"Eso es una gran mentira, él es muy poca cosa para que yo le ponga pistola, y quizá si hubiera tenido que hacerle algo, le hubiera dado un bofetón. Su novela tiene éxito porque habla contra Cuba, si hablara contra Argentina no la lee nadie". 

En la obra, cuenta que la relación con usted fue muy tortuosa, tuvo que esconderse en la misma isla, y luego huir a Europa... 
"Siempre mantuvimos magnífica relaciones, chico, si después que se fue de Cuba, nos vimos, lo fui a visitar a su casa en Berlín, en la RDA, donde ya él estaba ubicado con una señora muy poderosa en el ministerio de Asuntos Exteriores, muy rica. Fui a su casa con nuestro embajador allí, nos atendieron criados filipinos, entonces él dio un paso de avance, Ampuero e mpezó a través de sus mujeres a penetrar en el mundo diplomático, y espérate, a través de eso, se encuentra con la actual esposa, que era la embajadora de Guatemala aquí ¡Mi-llo-na-ria! O sea, Ampuero se casa con mi hija, la aprovecha, se casa con una alemana, la aprovecha, y se casa con la embajadora de Guatemala en Alemania...".
 Y añade: "Desde Cuba, este señor empieza a inventar su personalidad. Primero que nada, él no se fue de Chile perseguido por nadie, él salió de Chile porque tenía un amigo en la embajada de la RDA, que fue el que le resolvió irse a Alemania". 

Pero con carnet de militante comunista, no era cómodo quedarse tras el Once... 
"Mentira, a él no lo ha perseguido nunca nadie, no ha tirado ni un gollejo como decimos en Cuba. Se fue tranquilamente por el aeropuerto, no estuvo preso, quizá tuvo ese carnet por oportunista para enseñarlo en la RDA y lo consideraran. Porque el señor Ampuero no ha expuesto su vida ni siquiera bañándose en el mar (se ríe Flórez)". 

Y con esos antecedentes, él logra casarse con su hija, ¿cómo lo acepta, entonces, como su yerno? 
"Sí, tenía carnet de comunista, parecía comunista, se vistió de revolucionario, etcétera, etcétera, yo le creí, pero después se reveló, se reveló como un farsante, chico. Un miserable como persona, políticamente farsante, y malo como escritor (...) Sin esa suerte que lo llevó a Cuba, Ampuero sería hoy un ente anónimo, un cero a la izquierda, un perfecto don nadie...". 

Perdón, ¿pero Roberto Ampuero puede ir a Cuba? 
"¡No puede ir a Cuba!, porque nosotros tenemos muchos enemigos más allá de los yanquis, como Ampuero, que habla basura contra nosotros. El día que los yanquis establezcan relaciones con nosotros, el día que nos dejen tranquilos, Ampuero puede ir a Cuba. Ahora no, Ampuero ni ninguno que se parezca a Ampuero". 

Es injusto que usted pueda hablar mal de Ampuero en Chile, su país, y él no de usted en la isla... 
"No, no me parece injusto porque aquí habla todo el mundo y no le afecta en absoluto al gobierno chileno, pero a nosotros sí nos afecta, porque tenemos muchos enemigos, muchos enemigos, para recibir a un enemigo y darle facilidad para que hable. Mira, nosotros estamos bloqueados hace 40 años, somos víctimas de sabotaje, nos volaron un avión con el equipo de Esgrima dentro, totalmente, un crimen que nadie habla de eso. Somos víctimas de los yanquis y sus agentes, y Ampuero es un agente yanqui". 

Nuestos años verde olivo
Roberto  Ampuero
632 páginas
1era Edición, Septiembre 2012
DeBolsillo

martes, 21 de junio de 2016

Roberto Ampuero

Bibliografía
Saga de Cayetano Brulé
  • (1993), ¿Quién mató a Cristián Kustermann?, Planeta, Santiago, ISBN 978-958-45-2247-4
  • (1994), Boleros en La Habana, Planeta, ISBN 956-247-413-5
  • (1996), El alemán de Atacama, Planeta, ISBN 956-247-422-4
  • (2001), Cita en el Azul Profundo, Planeta, ISBN 956-247-280-9
  • (2005), Halcones de la noche, Planeta, ISBN 956-247-430-5
  • (2008), El caso Neruda, Norma, ISBN 978-958-45-1189-8.
  • (2013), Bahía de los misterios, Sudamericana, ISBN 956-262-406-4
Otras novelas
  • (1999), Nuestros años verde olivo, realidad-ficción, Planeta, ISBN 956-247-415-1
  • (2001), La guerra de los duraznos, juvenil, Editorial Andrés Bello, ISBN 978-956-300-201-0
  • (2003), Los amantes de Estocolmo, erótico-policial, Planeta, ISBN 978-956-300-240-9
  • (2006), Pasiones griegas, erótico-policial, Planeta, 260 págs, ISBN 956-247-408-9
  • (2010), La otra mujer, Norma, ISBN 978-958-45-2680-9
  • (2012), El último tango de Salvador Allende, político-policial, Sudamericana, ISBN 978 956 26 2386-5
  • (2014), Detrás del muro, realidad-ficción, Sudamericana, ISBN 978-956-26-2432-9

Otros
  • (1997), El hombre golondrina, cuentos, Planeta, ISBN 978-956-247-442-9
  • (2006), La historia como conjetura. La narrativa de Jorge Edwards, ensayo, Andrés Bello, ISBN 956-13-1914-4

Series de televisión
  • Brigada Escorpión (serie policial de televisión), primera serie de este tipo producida en Chile.


domingo, 24 de abril de 2016

Bahía de los misterios


Bahía de los misterios
Roberto Ampuero
336 páginas
1era Edición, Noviembre 2013
Sudamericana

viernes, 13 de junio de 2014

La guerra de los duraznos


La guerra de los duraznos
Roberto Ampuero
3era. edición, Abril 2013
196 Páginas
Norma

miércoles, 5 de octubre de 2011

Cita en el Azul Profundo


I AZUL PACIFICO

Una calurosa noche de enero, tras acomodarse en el
último taburete de la barra del Azul Profundo, Ca-
yetano Brulé ordenó un mojito. Gente de mediana
edad, vestida a la moda, con aire de intelectuales
sesudos, políticos renovados o nuevos ricos,
conversaba animadamente en las mesas del restau-
tante disfrutando los platos de mariscos y pescados
mientras una grabación del insuperable Coleman
Hawkins brindaba la música de fondo.

El barman, un joven de ojos penetrantes y cola de
caballo azabache, examinó divertido la corbata lila co
guanaquitos y la chaqueta brillosa de solapa ancha de
aquel bigotudo de anteojos gruesos e incipiente calvi-
ta, personaje, por cierto, inusual en ese escenario ca-
pitalino, y luego comenzó a combinar el Havana Club
con jugo de limón, azúcar u hojas de yerbabuena.


Cita en el Azul Profundo
Roberto Ampuero
360 Páginas
Primera Edición, 2002
Planeta

domingo, 3 de julio de 2011

La otra mujer


Fue durante el último invierno de Berlín,ciudad donde yo me
encontraba dictando charlas sobre el impacto de la caída del Muro
en la literatura estadounidense, que llegó a mis manos el aperga-
minado manuscrito de Benjamín Plá. Era un texto de tapas grue-
sas, mecanografiado en páginas finas y amarillentas, corregido
con una letra clara y grande, como de niño, escrita en tinta verde.
Lo recibí durante el cóctel que brindó en mi honor, al término
de mis palabras, el legendario Instituto Ibero-Americano. Afuera
ya había caído la noche, nevaba en forma copiosa y los asistenntes
estaban animados. Entonces, una dama de caballera plateada, ojos
vivaces y edad imprecisa, cargando una bolsa plástica de la librería
Dussmann, se aproximó hasta donde yo platicaba con diplomáti-
cos y académicos, y me dijo en castellano...


La otra mujer
Roberto Ampuero
364 Páginas
Primera Edición, Octubre 2010
La otra orilla

lunes, 30 de mayo de 2011

El hombre golondrina


HOY, MUY TEMPRANO, al asomarme a la ventana, descubrí
que frente a mi edificio, más allá de la línea del tren, ya-
cía un cangurú muerto. Ahora está oscureciendo, se aca-
ba este domingo de otoño con olor a levadura, y el ani-
mal continúa en el mismo lugar, de costado, gris como
un barco de guerra. Yace sobre la tierra húmeda que se
extiende entre el césped y la muralla de la fábrica. Yace
solitario, ignorado, y pareciera esperar la caída de la no-
che sobre su piel...

I DEUTSCHLAND
El cangurú de Bernau
Alquiler en Hamburgo
El zapato rojo
Una apacible taberna junto al Rin
Un viaje a Muhlberg
La muchacha del medallón

II ATACAMA
El hombre que volvió un sábado
El tren
El regalo
Atardecer en la pampa
El otro soldado
Las dos estatuas
El hombre golondrina

III MANU MILITARI
La circular
La cárcel
El tirano arquitecto
Recado
Los caminos
La modista
Pedro el Atacameño

IV LA CIUDAD
Las máscaras
El zorro
Costumbres familiares
El abuelo
Asalto frustrado
El adivino de la Piazza Navona
El Club de la calle Poniente

El hombre golondrina
Roberto Ampuero
186 Páginas
Primera Edición, Octubre 1997
Seix Barral

Boleros en La Habana


¿A QUIÉN DIABLOS LE habrá dado por estorbar a esta hora en un
día de lluvia? - se preguntó tras el timbrazo en la estrecha coci-
na de puntal alto, donde leía el diario de la mañana mientras
disfrutaba su acostumbrada tacita de café dulce y cargado.
Sobre el escurridero se apilaban pailas y cacerolas pringosas
y, en el mesón, entre una abollada cafeterita de aluminio y un
paquete de azúcar, esperando desde hacía días por la plancha,
camisas de rayón, un pantalón de poliester, varias calcetas zur-
cidas y dos calzoncillos de pierna larga.
Con el primer Lucky Strike de la jornada pendiendo de una
comisura y los ojos sumergidos en las profundidades de sus
dioptrías, se irguió, extrañado de que lo importunaran tempra-
no en un día tan frío. Redujo el volumen de la radio, por la que
una voz solemne elogiaba los precios que ofrecía un cementerio
para la incineración de afiliados, y se arrimó a la ventana a
espiar entre los visillos...

Boleros en La Habana
Roberto Ampuero
234 Páginas
Primera Edición, Enero 1997
Planeta

domingo, 15 de mayo de 2011

El alemán de atacama


Las Tacas, domingo 5 de abril, 11.17 hrs.

JAMAS HAS SENTIDO miedo, honorable diputado Mariano Patiño.
Jamás.
Hasta este preciso y maldito instante.
Instante en que, con un estremecimiento sobrecogedor, te
enteras a través del diario dominical que el alemán ha muerto.
El alemán, mascullas sin creerlo, el alemán. Un titular y
cinco párrafos a una columna, fechados en San Pedro de
Atacama, anuncian su muerte, de modo lacónico y elocuente:
fue hallado, la tarde del sábado, en su propio dormitorio, con
dos tiros en el cuerpo. Alguien huye con un suculento botín en
efectivo.
La angustia te arranca un resoplido profundo y doloroso,
como si se propusiera despojarte del aliento. Te arrellanas en la
poltrona de tu penthouse en el balneario de Las Tacas y vuel-
ves a leer la noticia con la esperanza de que te hayas equivo-
cado. No. Has leído correctamente. Ahora no sólo sabes que se
trata de Willi Balsen, el alemán del oasis, sino que además
comprendes que a partir de este instante es tu propia vida la
que corre peligro.

El alemán de atacama
Roberto Ampuero
252 Páginas
Primera Edición, Octubre 1996
Planeta

viernes, 25 de marzo de 2011

¿Quién mató a Cristián Kustermann?



EL VISITANTE CERRÓ suavemente la puerta de la pequeña oficina
a sus espaldas.
- ¿Cayetano Brulé? - preguntó.
La pieza olía a café y a cigarro.
Cayetano giró en su asiento: ante él se erguía un hombre
enjuto de ojos celestes deslavados y canas. Vestía un traje de
lino oscuro cruzado y una corbata de seda roja, fijada con un
prendedor de oro.
-Soy yo- respondió el detective desde detrás del escrito-
rio, el paquete de café express aún en la mano, la cafeterita
italiana desarmada a sus espaldas.
La luz de la tarde entraba a través de la ventana y caía
ahora sobre la nuca y los homros de Brulé. Colocó el pa-
quete junto a la Olivetti, se puso de pie, intentó secarse las
manos con el paño húmedo de las tazas, y alargó el brazo
por sobre el escritorio.
-Mucho gusto. ¿Con quién tengo el placer?
-Kustermann, Carlos Kustermann- repuso el visitante
estrechando la mano del detective.


¿Quién mató a Cristián Kustermann?
Roberto Ampuero
238 Páginas
Primera Edición, Noviembre 1993
Planeta Biblioteca del Sur

jueves, 3 de marzo de 2011

Pasiones griegas


LA PRADERA

Bruno Garza se estremeció en medio de la noche del Mid-
west norteamericano. Tardó unos segundos en recordar
que estaba en su dormitorio y luego estiró su mano en la
oscuridad buscando el aparato. ¿Era ese el primer timbra-
zo o el teléfono sonaba ya desde hacía mucho? Sus dedos
tropezaron con la base de bronce de la lámpara, resbala-
ron sobre la superficie de mármol del velador y descolga-
ron el auricular. Lo sintió resbaladizo como una piedra
cubierta de líquenes, recién recogida de algún lago aus-
tral. Después escuchó su golpe sordo al estrellarse contra
la alfombra. Hurgó entre las pantuflas y una novela de
Paul Auster hasta recogerlo. Lo aproximó a su mejilla y
respondió en inglés con los ojos cerrados, la voz aguar-
dentosa, confundido:
- ¿Aló...? ¿Quién habla?
Del otro lado de la línea sólo llegaba el rumor incon-
fundible de una ducha derramándose sobre una tina vacía.
- ¿Sí? ¿Diga? Diga, por favor...

Pasiones griegas
Roberto Ampuero
260 Páginas
Primera Edición, Octubre 2006
Planeta

sábado, 11 de diciembre de 2010

El caso Neruda


¿Qué inquietaba a los dueños de Almagro, Ruggiero & Asociados,
que lo invitaban a comparecer con tanta premura en sus oficinas?,
se preguntó Cayetano Brulé al dejar esa cálida mañana de febrero su
despacho del entretecho del edificio Turri, ubicado en pleno centro
financiero de Valparaíso, y bajar en el ascensor de jaula hasta la calle
Prat. Desde el retorno a la democracia AR&A se había convertido en
la consultora más influyente del país y se murmuraba que no existía
estipulación o licitación pública de envergadura que no se agenciara
gracias a su rúbrica. Sus tentáculos abarcaban desde el palacio presiden-
cial hasta las sedes neogóticas del los empresarios, y desde el Congreso
a la Contraloría General de la República, pasando por ministerios,
partidos políticos, embajadas y tribunales. Sus abogados podían con-
seguir leyes y decretos, subvenciones y condonaciones, exenciones y
amnistías, y también lavar deshonras y pulir el prestigio de personali-
dades de capa caída. AR&A actuaba desde los pasillos y las sombras, y
aunque sus máximos ejecutivos frecuentaban las recepciones y cenas
claves de la capital, sus propietarios eran practicamente invisibles, y en
contadas ocasiones asistían a reuniones sociales o concedían entrevistas
a periodistas.

El caso Neruda
Roberto Ampuero
330 Páginas
1era Edición, Septiembre 2008
Editorial Norma para La otra orilla

viernes, 8 de octubre de 2010

Los amantes de Estocolmo














Hace una semana murió la mujer de mi vecino y recién

ahora me entero de ello. Tanto me abruma esa noticia
que no dispongo de la calma necesaria para continuar es-
cribiendo este proyecto de novela. Es lamentable. La-
mentable y a la vez asombroso, por cuanto a mí no suele
conmoverme la muerte de nadie; menos, la de descono-
cidos. Yo jamás tuve al oportunidad de ver a María Elias-
son. Hoy, sin embargom desde su ausencia implacable, se
me torna lacerante y enigmática.

Nunca la vi, ya lo dije, y a su esposo apenas lo divisé en
una sola ocasión. Fue hace días, cerca de las dos de la tar-
de, cuando tras almorzar y beber una taza de té de arroz,
me puse a corregir el texto - como es mi costumbre -
junto a la ventana del estudio de esta pequeña casa de ma-
dera que alquilo con mi mujer frente al Báltico ahora con-
gelado. Mientras desde el primer piso llegaba tenue el Vals
triste, de Jan Sibelius, y afuera el sol resbalaba por entre
los abedules, Markus Eliasson y sus pequeños daban en su
jardín los toques finales a un hombre de nieve: dos gran-
des botones por ojos, una zanahoria gruesa y algo curva
por nariz, una larga bufanda negra atada al cuello. Más
tarde, cuando Markus y los niños ingresaron a su casa, el
monigote contemplaba ensimismado la estatua de Palas
Atenea que observa a su vez el frontis de la casa como a la
espera de algo.

Los amantes de Estocolmo
Roberto Ampuero
304 Páginas
1era Edición, Septiembre 2003
Planeta