Mostrando entradas con la etiqueta ed:Zig-Zag. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ed:Zig-Zag. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de agosto de 2025


Tonko, el kawéskar 
Jacqueline Balcells, Ana María Guiraldes
Ilustraciones de Alfredo Cáceres
Quinta Edición Septiembre de 2018
85 páginas 
Zig-Zag

No somos los Beatles
Roberto Fuentes
Primera edición mayo de 2022
175 páginas
Zig-Zag

martes, 7 de junio de 2016

Narraciones Extraordinarias


Narraciones Extraordinarias
Edgar Allan Poe
391 páginas
Zig Zag

martes, 26 de junio de 2012

Gracia y el forastero


Cómo empezaré?, Qué puedo decir, o explicar, si cuanto anote

en estas páginas estará dirigido a mi mismo? Sin embargo, por eso
estoy acá. Para explicarme y entenderme. Pero no sé cómo empezar.
Cómo iniciar una lucha con la certeza de la derrota.
Según mi padre - él me impuso venir-, lo hermoso en la vida es
la incertidumbre del futuro. Desconocer el mañana, explorar cada
minuto llegando hasta él cual si fuera una nueva comarca. Es triste,
agregaba, la batalla perdida de antemano. O ganada. Porque la duda
lleva implícito el acicate de la aventura. Y sin moverse a tientas puede
producir angustia, siempre es más vital eso que dar cada paso en una
huella prefijada.


Gracia y el forastero
Guillermo Blanco
158 páginas
1era. Edición 1964
ZigZag

domingo, 31 de julio de 2011

Lanchas en la Bahía


-Cuidado.
-Mucho ojo y no dormirse.
-Hasta mañana

Estaba de pie en la borda de la gasolinera, apoyadas
las manos en la baranda del falucho, y en el instante en
que la ola unía los flancos de las embarcaciones hice una
enérgica flexión, me levanté en el aire y caí de puntillas
sobre la cubierta baja. Desde allí hice un ademán de
saludoa los compañeros.
-Guarda con la fondeada.
-¡Tiro y tiro!

Lanchas en la Bahía
Manuel Rojas
110 Páginas
Primera Edición, 1932
35a Edición, Marzo de 2002
Zig-Zag

viernes, 25 de febrero de 2011

El último grumete de la Baquedano


¡RUMBO AL SUR!

- ¡Veinte grados más a babor! -exclamó en voz alta el
teniente de guardia en el puente de mando de la corbeta
General Baquedano.
- ¡Veinte grados más a babor! -repitió, como un eco, el
timonel, mientras sus callosas manos daban vigorosas vueltas
a las cabillas de la rueda del timón.
Una ráfaga del noroeste recostó la nave hasta hundirle la
escora de babor entre las grandes olas, cuyos negros lomos
pasaban rodando hacia la obscuridad de la noche; el ulular
del viento aumentó entre las jarcias, el velamen hizo crujir
la envergadura, y el esbelto buque-escuela de la Armada
de Chile, blanco como albatros, puso proa rumbo al
sur, empujado a doce millas por hora por la noroestada que
pegaba pr la aleta de estribor...

El último grumete de la Baquedano
Francisco Coloane
108 Páginas
Primera Edición, 1977
Zig-Zag

sábado, 11 de diciembre de 2010

Palomita Blanca


Palomita Blanca, vidalita de pico rosado
Juan Carlos me trató de matar. No, no es cierto, no es que me tratara de matar. Es que me hizo
morir de amor por él. Como en la novela "Amor sin Limites" de la Corín Tellado, que yo leía cada
mañana antes de partir al colegio. 0, como en las películas. Pero, la pura, no creí que era tan así,
no Juan Carlos, yo no me hice ilusiones con él, no creí que el amor era así, tan... tan... no podía
ni dormir y me debilité más. Perdí cinco kilos.
Todo comenzó cuando con la Telma decidimos ir al Festival. Habíamos leído en el "Clarín" que el
Festival era allá arriba, en el barrio alto, por Los Dominicos, y la Telma estaba más
entusiasmada, y me dijo que podíamos arreglamos lo más bien con collares y que yo como era
alta y de piernas largas, me veía re bien de pantalones y que íbamos a pinchar algo y que
además estaba no sé qué cantante americano que la Telma se los conoce a todos, porque desde
que se compró la radio a pilas, no se pierde programa. Me dijo después que era por Piedra Roja,
y que ella sabía cómo llegar. Puras chivas de la Telma porque anduvimos más perdidas y
tomamos como tres micros y recién estábamos en el Canal San Carlos, y por suerte pasaron
unos chiquillos en un auto celeste y como nos vieron arregladas.

Palomita Blanca
Enrique Lafourcade
1.. Páginas
1era Edición, 1971
Editorial Zig Zag