Bienvenidos a mi espacio virtual donde dejaré mi música, mis prosas, mis lecturas, mis historias. Recíbanlo con cariño, ya que con cariño lo hago y lo seguiré haciendo...(Selk'nam)
Mostrando entradas con la etiqueta au:Ángel Parra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta au:Ángel Parra. Mostrar todas las entradas
martes, 16 de octubre de 2012
El clandestino de la casa roja
I. EN LA CALLE
La nube de polvo me encegueció, inmóvil en el aire, densa y obscura.
Pensé en mi vida, en los tres últimos años negros. Un destartalado
microbús frenó violentamente y levantó un tierral que no permitía
ver a un metro de distancia. Quedé con la garganta seca y los ojos
llorosos. La tierra volvió lentamente a su lugar. A la luz de un pá-
lido sol de otoño descubró con asombro algo que no se ve todos los
días, menos en estos tiempos. No era un espejismo. Un ramillete de
decididas mujeres chilenas, de esas que piden y dan guerra. Patitas
cortas y largas, distintos tamaños y apetitosas ancas. Mujeres con
experiencia, espaldas fuertes y diferentes edades y pesos; podría jurar
que buenas para el catre, aunque suene vulgar. Eliminado. Intuyo
que viven en otra dimensión por su desanfado y alegría. Cruzan la
calle secreteándose y gesticulando. Pareciera que se contaran chistes
de doble sentido, picantes. Ríen y bromean: No te puedo creer, tan
grande lo tenía, aunque chico también sirve. Ja ja ja.
Estar clandestino y descolgado de sus contactos políticos en el Chile de la dictadura, conduce al personaje de esta novela por caminos insospechados. Vuelve al barrio de su infancia y busca refugio en la casa roja, un prostíbulo antiguo y elegante, símbolo de un mundo prohibido y placentero, donde experimentará una profunda transformación personal. en esta mística casa encuentra el amparo a una huida constante; no tan solo la de sus captores, sino la de sus propios fantasmas personales y sobre todo, la de una enmarañada e inquietante sexualidad. Esta es la azarosa historia de un hombre al cual la clandestinidad y el miedo lo van encaminando hacia su verdadera esencia: ni héroe ni traidor, solo un ser desnudo - como tantos - y que, ahora, enfrentado al poder de la represión, se descubre en otra dimension personal no menos heroica: saber finalmente quién es y asumirlo.
El clandestino de la casa roja
Ángel Parra
158 páginas
Primera Edición, Octubre 2008
Catalonia
Etiquetas:
au:Ángel Parra,
ed:Catalonia,
ge:Novela,
pa:Chile,
ti:Literatura
domingo, 29 de agosto de 2010
Violeta se fue a los cielos
Un emocionante libro sobre la vida de Violeta Parra. En la voz de su hijo, Ángel, nos adentramos en la vida de una de las mujeres más influyentes de Chile. Recolectora incansable de la música folklórica chilena.Violeta se fue a los cielos
Ángel Parra
188 Páginas
1era Edición, 2006
Catalonia
Domingo cinco de febrero de mil novecientos sesenta y siete.
14 horas. La detonación debe haberse escuchado desde lejos. O
tal vez no. La pistola era de bajo calibre. Drástico fin de todos
sus tormentos. Drástico. Como le gustaban las cosas a ella.
A través de ese pequeño orificio se le fue la vida. Y con ella,
los pájaros azules y rojos, dijo Atahualpa, mi viejo maestro; ya
no le cabían en el alma. Por ese pequeño orificio entró a la his-
toria. Como siempre, en el consabido cuento de que los artistas
deben morir para ser plenamente reconocidos.
Los vecinos preparaban el asado del domingo y seguro te-
nían dos o tres aperitivos en el cuerpo.
Tal vez el estampido, o como decía su hermano mayor, el
pistoletazo, debe haber sonado como una puerta que se cierra
con violencia. Prefiero la palabra estampido. Aquel sonido que
concidió con el entrechocar de las copas, no se oyó, felizmen-
te para ellos; estaban de fiesta, un cumpleaños, la graduación
del hijo, el intercambio de anillos de la hija mayor.
No me gusta la palabra pistoletazo, la palabra estampido
me hace pensar en llanuras repletas de caballos desbocados.
Lbertad total en el espacio, sin restricciones. Así me ima-
gino el suicidio, el acto mismo. Echar a galopar todos los caba-
llos frenados, retenidos, maneados. Potreros plenos de alfalfa
verde, cascos enterrándose en el barro blando por la humedad
del rocío, en galope desenfrenado. Caballos alados que, aho-
ra, flotando se llevan la preciosa carga para perderse entre las
nubes. Mientras aquí, en la tierra y su vulgaridad, un hilo de
sangre corre desde la sien de mi madre hasta tocar el piso, el
piso de tierra. De esta tierra que tanto amó y defendió con su
canto y guitarra. Obstinada y resuelta, hoy fundiéndose en
ella, por los siglos de los siglos. Realizando el milagro tan es-
perado. Tierra y sangre. Madre. Tierra. Hermanas de sangre
juntas, por fin. Hágase su voluntad.
Así lo decidió mi madre.
Etiquetas:
au:Ángel Parra,
ed:Catalonia,
ge:Novela,
pa:Chile,
ti:Literatura
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
