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sábado, 30 de agosto de 2025


Emilio, los chistes y la muerte
Fabio Morábito
Primera Edición Marzo 2009
167 páginas 
Anagrama 

viernes, 20 de diciembre de 2024


Lilus Kikus
Elena Poniatowska
Ilustradora Fernanda Piderit
Primera Edición Mayo 2020
Recrea Libros

"Lilus Kikus... Lilus Kikus... ¡Lilus Kikus, te estoy hablando!". 
Pero Lilus Kikus, sentada en la banca de la calle, está 
demasiado absorta operando a una mosca como para oír 
los gritos de su mamá. Lilus nunca juega en su dormitorio, 
ese cuarto que el orden ha echado a perder. Mejor juega en 
la esquina de la calle, debajo de un árbol chiquito, plantado 
en la orilla de la vereda. De allí ve pasar a los autos y a las 
gentes que caminan muy apuradas, con cara de que van a 
salvar el mundo...

Lilus crees en las brujas y se cose en los calzones un ramito 
de hierbas finas, romerito y pastitos; un pelo de Napoleón, 
de los que venden en la escuela por diez pesos. Y su diente, 
el primero que se le cayó. Todo esto lo mete en una bolsita 
que le queda sobre el ombligo. Las niñas se preguntarán 
después en la escuela cuál es la causa de esa pretuberancia.

En una cajita, Lilus guarda también la cinta negra de un 
muerto, dos pedacitos grises y duros de uñas de pie de su 
papá, un trébol de tres hojas y el polvo recogido a los pies 
de un Cristo en la iglesia de Nuestra Señora de la Piedad. 
Desde que fue al campo de un tío suyo, Lilus encontró 
sus propios juguetes. Allá tenía un nido y se pasaba horas
enteras mirándolo fijamente, observando los huevitos y las 
briznas de que estaba hecho. Seguía paso a paso, y con 
gran interés, todas las ocupaciones del pajarito...

domingo, 20 de marzo de 2016

Balón Dividido


Balón Dividido
Juan Villoro
228 páginas
1era Edición, Junio 2014
Planeta

domingo, 31 de julio de 2011

La casa pierde


Campeón Ligero

Quizá sea exagerado decir que acabé con la ca-
rrera de Ignacio Barrientos. No fui yo quien lo
golpeó a mansalva bajo las ardientes luces de la
arena; durante años entré en su vida como una
sombra necesaria, el amigo que enfría ciertas si-
tuaciones sin definirlas del todo, incluso cuando
éramos niños y jugábamos a enterrar o descubrir
basuras en las minas, estuve en su invencible pe-
riferia, más el testigo o el espectador que el cóm-
plice, y sin embargo, algo hice para arrinuarlo: lo
tuve a mi alcance en la tarde inmóvil y le dí la
mejor de las noticias. Quizá exagero, pero fue
como si llevara manos de piedra y triturara su
rastro gastado de campeón.


Campeón ligero
La estatua descubierta
Coyote
El anillo de cobalto
El extremo fantasma
La alcoba dormida
La casa pierde
El planeta prohibido
El domingo de Canela
Corrección

La casa pierde
Juan Villoro
284 Páginas
Primera Edición, Enero 1999
Alfaguara

domingo, 23 de mayo de 2010

Albert Einstein: Navegante Solitario

"Yo hacía lo que me dictaba mi propia naturaleza. A. Einstein.
Una Pregunta Origina

- A VER: vamos a verlo con más cuidado- se decia el
joven pensativo-. Supongamos que puedo correr tan
rápido como se me antojara. Supongamos que corro tan
rápido, que la encender mi lámpara sorda me muevo
junto con la luz que de ella sale, exactamente a su veloci-
dad. Luz y yo viajamos juntos. ¿Qué es lo que veo?¿Cómo
se le la luz cuando viaja uno junto a ella?"

Luis de la Peña habla aquí de Einstein, de su obra, de su tiempo, y explica con claridad las aportaciones del sabio al mundo de la física. Esta investigación está dirigida a aquellas personas que por sus ocupaciones no han tenido oportunidad de asomarse al campo de la física pero están interesadas en ella.
Es un libro sencillo, sobre una de las personalidades más grandes que ha dado la humanidad, que tiene como intención ayudar a entender un poco de lo que hizo este gran hombre sin exigir que se lean páginas y más páginas de física.
La vida de Einstein fue muy rica y se dio en una época llena de acontecimientos históricos: aun sin proponérselo, su inmensa fama lo vinculaba con todo lo que pasaba a su alrededor. En el curso de su vida —y en buena parte debido a su obra— la física se transformó radicalmente —sería legítimo hablar de una física preeinsteiniana y de una física posteinsteiniana— antes de cumplir 30 años había ya hecho descubrimientos y propuesto teorías sorprendentes y revolucionarias que van mucho más allá de la teoría de la relatividad que es indudablemente la más famosa de sus aportaciones. Este hombre, cubierto de gloria en vida como ningún otro científico jamás lo ha sido, se supo mantener sencillo, modesto y solitario y, sin ser un revolucionario en el sentido social del término, usó su fama y u prestigio para luchar contra la tiranía, la injusticia y la explotación, contra el militarismo y el armamentismo y por la cooperación internacional y los derechos del pueblo judío.

Albert Einstein: Navegante Solitario
Luis de La Peña
119 Páginas
1era Edición 1987
La Ciencia para Todos

sábado, 27 de marzo de 2010

Cuentos Naturales

Primer libro de cuentos que leo del escritor mexicano, Carlos Fuentes. Notables relatos, humanos, sobrecogedores.

Los cuentos naturales están compuestos por las siguientes historias:
- Vieja Moralidad, historia de Alberto, su abuelo y su tina Benedicta.
- Las dos Elenas
- Un alma pura, historia de amor de los hermanos Juan Luis y Claudia.
- Malintzin de las maquilas, historia de cuatro mujeres: Marina, Dinorah, Rosa Lupe y Candelaria.
- La sierva del padre, historia del cura, su a(hija)da Mayalde y el estudiante Félix Camberos.
- La linea de la vida, la historia de cuatro hombre presos: Gervasio Pola, Froilán Reyero, Sindulfo Mazotl y Pedro Ríos.

Cuentos Naturales
Carlos Fuentes
165 Páginas
1era Edición 2007
Alfaguara

viernes, 11 de abril de 2008

Pionero de Guerra


El sábado 5 de Abril, en el Caupolicán, se presentó Alejandro Filio presentando parte de su nuevo disco Pionero de Guerra...

Un lujo, presenciar y escuchar, la fuerza de una voz y de una guitarra...

Aca les dejo una joyita de Filio...




Romina

Romina viaja tierna y nueva de campo a estrella
y va subiendo por las teclas del piano, escalera
Romina se ha escapado lejos tras de un conejo blanco
y aunque sabe que la esperan se va jugando

Romina lleva caramelos que arroja del cielo
y cuando llega el aguacero son dulces los sueños
para Romina entre los astros es un jardín el espacio
y mientras viva la alegría su día es largo

Romina si tuvieras tiempo piensa en mi
Romina desde que estás lejos
no es sencillo ningún juego
de los que aprendí para vivir

Romina canta cuando baja del monte algún río
y cuando llega la mañana los ojos le miro
para Romina una guitarra resonará por siempre
que mientras viva la esperanza Romina vuelve

Romina si tuvieras tiempo piensa en mi
Romina desde que estás lejos
no es sencillo ningún juego
de los que aprendí para vivir

Romina duerme cuando noche mecida en la luna
y desde allá nos reconoce, nos mira sin duda
si cuando el sol que da un domingo promete un bello día
será seguro que contigo Romina ría