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jueves, 2 de enero de 2025


Chile Top Secret 
El submundo clandestino de la CIA, la KGB, la DINA y los nazis 
Carlos Basso 
Primera edición mayo de 2017 
176 páginas
Aguilar 

Michael Townley, con licencia para matar 
Parece una escena extraída de alguna vieja película de James 
Bond, pero quien la protagoniza no es "El Doctor No", el villa-
no antagonista del espía inglés, ni mucho menos es algo ocurri-
do en lejanas latitudes. 

Para nada. Lo que voy a describir a continuación ocurrió 
en Chile, al interior del cuartel Simón Bolívar, el reducto más 
secreto que alguna vez tuvo la Dirección de Inteligencia Nacio-
nal (DINA), la policía secreta de Augusto Pinochet.

La existencia de esta unidad, ubicada en La Reina y don-
de funcionaba la brigada "Lautaro", fue revelada a la policía 
por el ex agente Jorgelino Vergara recién en 2007. Claro, era un 
secreto inmenso, dado que su función era prácticamente una 
sola: exterminar a quienes la dictadura consideraba sus enemi-
gos, utilizando los métodos más violentos y crueles que alguien 
se pudiera imaginar. 

Por cierto, en un escalofriante parangón con el nazismo, 
para aniquilar con eficiencia era necesario experimentar y ello 
no sólo se hacía con cobayos o burros, como ya contaremos, 
sino también con seres humanos.

Eso fue lo que aconteció una tarde de 1975 o 1976. Los 
años y algunos detalles en esta historia son brumosos, pues pro-
ceden de las memorias de los ex agentes de la DINA que fueron 
interrogados en la causa denominada "Calle Conferencia", por 
el ministro en visita Víctor Montiglio. Al paso del tiempo, ade-
más, debe sumarse la inveterada costumbre de mentir y negar 
por parte de los ex represores.

sábado, 21 de diciembre de 2024


Historia Secreta de Chile 3
Jorge Baradit
Primera edición agosto de 2017
194 páginas
Penguin Random House Grupo Editorial 

La tragedia más grande de nuestra historia 

Era 9 de diciembre de 1863. Santiago amaneció envuelto en 
una niebla extraña. La ceniza se mezclaba con el olor a carne 
quemada y de aceites indefinibles. Algunos madrugadores en-
volvían sus narices en pañuelos para filtrar el olor que a ratos 
se tornaba nauseabundo. Ellos sabían que, de algún modo, 
estaban respirando cadáveres, restos humanos calcinados y 
convertidos en pequeñas partículas que flotaban por la capi-
tal, envolviéndolos en la nube negra de la tragedia. Sobre las 
calles de la ciudad planeaban, a la deriva, restos microscópi-
cos de hijas, de esposas y abuelas que murieron quemadas, 
reducidas a polvo de carbón que se acumulaba en callejones, 
aceras, y caía sobre los techos de las casas. Era un espíritu fan-
tasmagórico del tamaño de una ciudad que entraba por venta-
nas, puertas y narices para cubrirlo todo. El silencio inundaba 
espeso el corazón, pero también los edificios, las plazas, los 
paladares. Sólo el ruido de las carretas que golpeaba los ado-
quines de la calle de La Bandera tenían permiso para romper 
el dolor que hacía callar hasta los pájaros. Iban cargada de 
masas amorfas, de cuerpos pegados unos a otros de tal forma 
que creaban esculturas terroríficas, monstruos con muchos 
brazos, pólipos y cabezas espolvoreadas con cal. A medida que 
avanzaban por las calles de Santiago, las carretas iban dejando 
una traza de blanco y de negro en su camino hacia el Cemen-
terio General. Ciento cuarenta y seis carretas, en hilera y cu-
lebreando entre las calles, las recorrían dibujando en carbón 
y tiza una palabra en la ciudad más triste del mundo por esos 
días, Santiago de Chile.

Héroes
Historia Secreta de Chile
Jorge Baradit
Primera edición Septiembre 2019
183 páginas

ÁGUEDA MONASTERIO
Espía y agitadora de nuestra independencia

En el colegio nos enseñan la Independencia de Chile como 
si se tratara de un proceso lineal que comienza de repente en 
1810 con la primera junta de gobierno y que termina con la 
batalla de Maipú, en 1818. Nos explican el proceso como si 
fuera un partido de fútbol.

El pitazo inicial del primer tiempo, la Patria Vieja, lo da 
Mateo de Toro y Zambrano. En la cancha se enfrentan los Ca-
rrera, O’Higgins y sus hombres contra los malditos españoles 
(que en realidad también eran chilenos, sólo que partidarios 
de seguir siendo súbditos del imperio español). La estrate-
gia de los primeros minutos de partido parece responder a la 
perfección al plan, pero pronto los realistas contratacan con 
fuerza. A Carrera le pesa la camiseta de estratega, por lo que le 
quitan la jineta de capitán y se le entregará O’Higgins, quien 
tampoco de la talla al momento de reordenar sus líneas. Los 
realistas continúan presionando y avanzan desde Talcahuano 
hasta tomarse el medio campo. Los patriotas retroceden, pe-
leándose entre ellos. Nuestro equipo ya es una bolsa de gatos 
ególatras y siguen perdiendo metros hasta que ¡paf!, a la altura 
de Rancagua, el área chica, sufren un ataque coordinado que 
simplemente los hace pedazos. Uno a cero.

jueves, 11 de julio de 2024


En la cubierta del Huáscar 
Pedro Orueta Castillo
1era Edición Noviembre 2016
156 páginas 
Editorial Forja

Capítulo I
Desperté sin querer y, como era de esperarse, cansado 
y de mal genio. Todo diciembre lo había pasado pésimo y, a
decir verdad, creo que desde mediados de julio comenzó a
verse más que gris mi año recién pasado; hoy sigo viviendo las
consecuencias. El colegio... ni hablar; es desagradable hacerlo,
más aún estando de vacaciones. Mencionarlo es de una maldad 
imperdobable.
Gran parte del problema era con mi familia, que 
cuidadosamente se las ingeniaba para no prestarme atención y,
si lo hacía, era en la forma más desagradable. 
Para peor, todo diciembre y la primera quincena de enero 
lo pasé con profesor particular. Ni a mi peor enemigo le desearía 
algo semejante. Por fin ayer terminé lenguaje, ya que me volvía 
loco aquella anciana, por no decirle vieja, que corregía hasta la 
caligrafía, y no daba ni dos minutos de descanso...

sábado, 15 de enero de 2022



República Nazi de Chile
Carlos Basso
Primera Edición, Marzo 2019
277 Páginas
Suma




Historia secreta de Chile 2
Jorge Baradit
Primera Edición, Julio 2016
189 Páginas
Penguin Random House

lunes, 12 de septiembre de 2016

El ángel de la patria



En su nueva ficción histórica, El ángel de la patria, Marchant ilumina rincones de la sociedad chilena a fines del siglo XIX y comienzos del XX, tanto de sus barrios aledaños al Mapocho como de las mansiones de la Alameda. A través de un narrador, de nombre Ángel, que evoca sus años de infancia en el Asilo de la Patria, Marchant se adentra en la institución creada por la Iglesia para acoger a los huérfanos de la Guerra del Pacífico. Orfanato que acabó rodeado por el escándalo y enfrentó a liberales y conservadores, como recuerda el historiador David Home en su libro Los huérfanos de la Guerra del Pacífico (2006); "uno de los pilares de esta novela", según reconoce Marchant.

-¿Cómo nace la idea de escribir "El ángel de la patria"?
-La idea original surge de la lectura de "Mourning Becomes Electra", de O'Neill, y la trasposición de los personajes de la tragedia griega a la Guerra del Pacífico. La decadencia de una familia de Nueva Inglaterra en tiempos de la Guerra Civil norteamericana y la "neurosis" de Electra podían tener un buen desarrollo en nuestro gran conflicto bélico del siglo XIX.
-Nuevamente escarba en secretos de familias respetables. ¿Por qué esta vez el punto de vista es el de un huérfano o huacho?
-Allí entra el Asilo de la Patria que bien podría vincularse con el fanatismo religioso que ya había planteado con el incendio de la Compañía en mi novela La joven de blanco . El huacho es un observador despojado de todo, un buen puente para cruzar los miedos, los rencores, los reproches, las redenciones pendientes de nuestras historias familiares.
-¿De qué manera el Ángel de Chile y el complejo de Electra conforman nuestra idiosincrasia?
-El "Ángel" es un símbolo invocado por la Iglesia para estremecer la sensibilidad religiosa de aquel tiempo. De ahí mi interés en convertirlo en un carácter relativamente pasivo, a la sombra de dos poderosas mujeres. En cuanto a Electras, nuestro machismo ha impuesto desde siempre la adoración al padre.
-Es muy crítica su visión de la Guerra del Pacífico.
-Tengo la sospecha -sólo la sospecha, porque no soy historiador- de que nuestras peores características de crueldad, nacionalismo y racismo surgen a partir de dicha guerra. Éramos superiores moralmente a nuestros vecinos. No fue casual que diez años después estuviéramos matándonos nuevamente.
-¿Se parece la sociedad chilena de hoy a la de 1910?
-David Lodge se ha preguntado sobre la complicación al escribir acerca de la vida en el pasado, cuando esa vida ha sido memorablemente descrita por sus contemporáneos. ¿Cómo se puede competir con ellos? Simplemente no se puede. Lo que sí se puede es proyectar una perspectiva de nuestro tiempo sobre aquellos comportamientos, ironizando tal vez, teniendo menos piedad, o poniendo un espejo en el que nos vemos con nuestros defectos y virtudes. La verdad es que hemos cambiado poco.
-¿Qué autores chilenos caracterizan mejor la época en que se ambienta el libro?
-Luis Orrego Luco, absolutamente, incluida la crisis matrimonial de la que me hago cargo. Hay un guiño a Orrego Luco en el apellido Orbegoso de una de las protagonistas.
-El incesto, el adulterio, la locura y el suicidio son materias de la tragedia clásica y las telenovelas. ¿En qué se diferencia un abordaje "literario" del tema de uno "melodramático"?
-Materias también de la ópera de la cual soy cada vez más asiduo, de autores que leo frecuentemente como Auster, Irving o Styron, y de cineastas como Sirk, Visconti y Almodóvar. Cuando me lanzo al abordaje literario, por tanto, no le temo en absoluto al melodrama.

El ángel de la patria
Jorge Marchant Lazcano
159 páginas
1era Edición, Junio 2010
Grijaldo

miércoles, 3 de agosto de 2016

Código Chile


Código Chile
Carlos Basso
365 páginas
1era Edición, Noviembre 2015
Suma

viernes, 15 de enero de 2016

Historia Secreta de Chile






Arturo Prat era espiritista
El misterio del Cristo de Mayo y el terremoto de 1647
El cadáver perdido de Manuel Rodríguez
Los corazones de los soldados de La Concepción
La estrella solitaria y los símbolos luciferinos chilenos
Jaime Galté, un médium republicano
¿Quién mató a Silva Renard, el general de la masacre de la Escuela Santa María?
El reino francés de la Araucanía aún existe y tiene herederos en Europa
Ingrid Olderock, un monstruo chileno
El marino olvidado que saltó con Prat
La conspiración de la Virgen de Peñablanca
La internet de Allende


Historia Secreta de Chile


Jorge Baradit

169 páginas
Primera Edición, Julio 2015
Sudamericana

lunes, 5 de diciembre de 2011

Los reyes malditos VII : De cómo un Rey perdió Francia


PRÓLOGO

En el séptimo y último volumen de la saga de los Reyes Malditos, Maurice Druon revive el reinado de Juan II, al promediar el Siglo XIV. Este monarca ha pasado a la historia como Juan el bueno; sin embrago, en realidad fu un hombre vanidoso y cruel, al tiempo que indeciso e incapaz. Francia pasa por una época de intensas crisis. El país se ve desgarrado por luchas entre clanes y fracciones, Inglaterra pretende dominar todo el territorio francés, la inflación es galopante, los impuestos aplastan a la población, la Iglesia atraviesa una profunda crisis dogmática y moral, la peste asuela el país y el rey acumula error tras error. Los acontecimientos se siguen a través de la óptica de un gran personaje de la época, el cardenal Talleyrand-Périgord, quien además de fiel y agudo testigo, es también un protagonista esencial en todos los sucesos que se narran. La apasionante historia de Los Reyes Malditos culminará con el desastre de la batalla de Poitiers, donde el rey -tras desdeñar una ventajosa paz que se le ofrecía- caerá prisionero de los ingleses.



Los Reyes Malditos VII
De cómo un Rey perdió Francia
Maurice Druon
354 Páginas
Primera Edición, Junio 2003
Vergara

Los reyes malditos VI : La flor de lis y el león


PRÓLOGO

Este volumen comienza con la boda del rey Eduardo III de Inglaterra, a sus dieciséis años, mientras en Francia se decide una regencia y posteriormente una corona para Felipe de Valois, ya que el último de los hijos de Felipe V ha fallecido, dejando la corona dependiendo del sexo del hijo que nazca, que al final resulta ser una niña que no puede heredar la corona. Desde Inglaterra Isabel “la loba de Francia” reclama la corona para sí, pero basados en la ley sálica, no puede obtenerla, por lo que entonces se reclama para Eduardo III, derecho que es denegado ya que hay una mujer entre Felipe V (de quien han descendido los ultimos 3 reyes) y éste. Finalmente, la corona es adjudicada a Felipe de Valois, y Eduardo rinde un tributo sencillo.
Este volumen se trata principalmente de la disputa del Artois. De hecho, uno se pregunta si la desgracia de todas estas generaciones de reyes se debe a la maldicion de Jacques de Molay, a la simple mala suerte, o a las consecuencias de haber adjudicado el Artois a una persona a quien correspondía, para asegurar una cuota más de tierras a la corona de Francia. Roberto de Artois es ahora el hombre más poderoso de Francia, si bien no ostenta la corona, gobierna en lugar de Felipe de Valois como antes lo hizo Carlos de Valois con los hijos de Felipe V, con la unica excepcion de Felipe VI. Asi que ahora que tiene el control de Francia, Roberto acomete nuevamente en su intento de recuperar el Artois, abriendo un nuevo proceso, para el cual, a falta de los documentos que demuestran su legítimo derecho, se decide a falsificarlos.



Los Reyes Malditos VI
La flor de lis y el león
Maurice Druon
354 Páginas
Primera Edición, Junio 2003
Vergara

Los reyes malditos V : La loba de Francia


PROLOGO.
...Y los castigos anunciados, las maldiciones lanzadas desde lo alto de la hoguera por el
Gran Maestre de los Templarios habían continuado extendiéndose por el suelo de Francia. El
destino abatía a los reyes como si fueran piezas de ajedrez.
Tras de caer fulminado Felipe el Hermoso, seguido por su primogénito, Luis X, asesinado
dieciocho meses después, su segundo hijo, Felipe V, parecía que iba a tener un largo reinado; pero,
apenas pasados cinco años, Felipe moría a su vez, antes de cumplir los treinta.
Detengámonos un instante en este reinado, que no parece una tregua de la fatalidad mas que
en comparación con los dramas y desastres que le seguirían después. Parece un reinado pálido al
que hojea el libro distraídamente, sin duda porque en sus paginas no se tiñe las manos de sangre. Y
sin embargo... Veamos como se desarrollan los días de un gran rey, cuando la suerte le es adversa.
Porque Felipe V el Largo, podía contarse entre los grandes reyes. Por la fuerza y por la
astucia, por la justicia y por el crimen, se había apropiado, joven aun, de la corona, puesta a subasta
de las ambiciones. Un conclave encerrado, un palacio real tomado al asalto, una ley sucesoria
inventada, una revuelta baronial desbaratada en una campaña de diez días, un gran señor
encarcelado, un infante real muerto en la cuna -al menos así se creía-, habían jalonado las rápidas
etapas de su carrera hacia el trono.
Cuando la mañana de enero de 1317 salió de la catedral de Reims, entre el tañido de todas
las campanas, el segundo hijo del Rey de Hierro podía creerse triunfante y libre de volver a
emprender la gran política que había admirado en su padre. Su turbulenta familia se había inclinado
por obligación; los barones, dominados, se resignaban a su obediencia; el Parlamento sufría su
ascendiente y la burguesía lo aclamaba, entusiasmada de haber vuelto a encontrar un príncipe
fuerte. Su esposa había lavado las manchas de la torre de Nesle; su descendencia parecía asegurada
por el hijo que le acababa de nacer; finalmente, la consagración lo había revestido de una intangible
majestad. Nada le faltaba a Felipe V para disfrutar de la relativa felicidad de los reyes, ni siquiera la
prudencia de querer la paz y de conocer su precio.

Los Reyes Malditos V
La loba de Francia
Maurice Druon
354 Páginas
Primera Edición, Junio 2003
Vergara

Los reyes malditos IV : La ley de los varones


PRÓLOGO

Durante los tres siglos y cuarto desde la
elección de Hugo Capeto hasta la muerte de Felipe el Her-
moso, solamente once reyes ciñeron la corona de Francia,
y todos ellos dejaron un heredero a quien legarla.
¡Prodigiosa dinastía, ésta de los Capetos! Parecía que
el destino la había marcado con el signo de la perpetua-
ción. De los once reinados, solamente dos habían durado
menos de quince años.
A pesar de la mediocridad de algunos reyes, esta ex-
traordinaria continuidad en el ejercicio del poder había
contribuido a la formación de la unidad nacional.
El vínculo feudal, puramente personal, de vasallo a se-
ñor, de más débil a más fuerte, iba siendo sustituido pro-
gresivamente por este otro vínculo, este otro contrato que
une a los miembros de una amplia comunidad humana so-
metida durante largo tiempo a las mismas vicisitudes y a la
misma ley.
Aunque la idea de nación no se había plasmado toda-
vía, su esencia y su encarnación existían ya en la persona
del rey, fuente permanente de autoridad. Quien pensaba
en «el rey» pensaba también en «Francia».



Los Reyes Malditos IV
La ley de los varones
Maurice Druon
354 Páginas
Primera Edición, Junio 2003
Vergara

Los reyes malditos III : Los venenos de la corona


PRÓLOGO

Felipe el Hermoso había dejado Francia a la cabeza
del mundo occidental. Mediante negociaciones, bodas y
tratados, sin guerras ni conquistas, había expandido con-
siderablemente el territorio al mismo tiempo que se dedi-
caba con empeño a centralizar y reforzar el Estado. Sin
embargo, las instrucciones administrativas, financieras,
militares y políticas de las que quiso dotal al reino, revo-
lucionarias para la época, no estaban suficientemente
arraigadas en las costumbres ni en la historia para perpe-
tuarse sin la intervención personal de un monarca fuerte.
Seis meses después de la muerte del Rey de Hierro, la
mayor parte de sus reformas estaban condenadas a la de-
saparición, y sus esfuerzos al olvido.
Su hijo menor y sucesor, Luis X el Obstinado, intri-
gante, mediocre, incompetente y, desde el primer día de
su reinado, superado por su tarea, había descargado sin
dudarlo las responsabilidades del poder sobre su tío Car-
los de Valois, buen militar pero detestable gobernante,
cuyas turbulentas ambiciones, dirigidas largo tiempo a la
vana búsqueda de un trono, encontraron por fin en qué
emplearse.

Los Reyes Malditos III
Los venenos de la corona
Maurice Druon
300 Páginas
Primera Edición, Marzo 2003
Byblos

Los reyes malditos II : La reina estrangulada


PRÓLOGO

El 29 de noviembre de 1314, dos horas después del
toque de vísperas, veinticuatro correos con la librea de
Francia salían a galope del castillo de Fontainebleau. La
nieve cubría con un manto blanco los caminos del bos-
que; el cielo estaba más oscuro que la tierra. Ya era de
noche. Debido a un eclipse de sol, había sido de noche
durante todo el día.
Los veinticuatro jinetes no descansarían hasta el
amanecer, y quizá seguirían galopando toda la jornada y
los días siguientes, algunos hacia Flandes, otros hacia el
Angoumis y Guyenne, Dole en Comté, Rennes y Nan-
tes, Tolosa, Lyon, Aigues-Mortes, despertando a su paso
a las autoridades, bailíos y senecales, prebostes y capita-
nes, para anunciar en cada ciudad o pueblo del reino que
el rey Felipe IV, el Hermoso, había fallecido.

Los Reyes Malditos II
La reina estrangulada
Maurice Druon
300 Páginas
Primera Edición, Marzo 2003
Byblos

Los reyes malditos I : El rey de hierro


PRÓLOGO

Al comenzar el siglo XIV, Felipe IV, rey de legendaria belleza,
reinaba en Francia como amo absoluto. Había dominado el orgullo
guerrero de los altos barones, sofocado la sublevación flamenca, a
los ingleses en Aquitania e incluso el papado, al que había forzado
a instalarse en Aviñon. Los Parlamentos obedecían sus órdenes y
los concilios respondían a la paga que recibían.

El rey tenía tres hijos, de modo que su descendencia estaba ase-
gurada. Su hija se había casado con el rey de Inglaterra.

Seis de sus vasallos eran reyes y la red de sus alianzas se extendía
hasta Rusia. Ninguna riqueza escapaba de sus manos. Paso a paso,
había gravado los bienes de la Iglesia, expoliado a los judíos y ataca-
do a los banqueros lombardos.

Los reyes malditos I
El rey de hierro
Maurice Druon
300 Páginas
Primera Edición, Marzo 2003
Vergara