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sábado, 18 de octubre de 2025


Barrio Bravo
¿Por qué amamos la pelota?
Roberto Meléndez
1era edición Junio 2017
212 páginas
SUDAMERICA, Penguin Random House Grupo Editorial

La señora Mireya 

Todos los días después del almuerzo hasta la hora de la once
empezaba la batalla en el pasaje: dos equipos, sin camisetas y 
a la vista tú pa allá, tú pa acá, buscando que quedara parejito. 
Y le dábamos y le dábamos, sin cansancio. Nos reíamos, nos 
picábamos, peleábamos, crecíamos. Pero había una villana, 
una enemiga: la señora Mireya. "Hueón, que no se te vaya la 
pelota para allá,  ¡porfa!", era un ruego asumido por todos 
y que nunca, ningún día, se cumplía. ¡Y pam!. Un pelotazo 
se escapa a las plantas de la casa de la señora Mireya. Había 
veces en que éramos más rápidos y conseguíamos saltar la 
reja, pisar un par de plantas y volver con el tesoro. Pero la 
mayoría de las veces, bien pendiente, bien astuta, ella apare-
cía y con semblante serio la tomaba y simplemente se llevaba 
la pelota.
A veces, después de horas y horas, 54 a 54, caí el balón 
en su jardín y cagábamos. Obvio que podíamos ir a jugar a 
otro lado, pero era el único lugar propio, nuestro, donde no 
debíamos esperar que hubiese alguien. Era perfecto, salvo por 
la señora Mireya. Al final del día alguno de nuestros padres 
iba donde ella y rescataba la pelota, pero ella no alteraba su 
posición. "¡Esto no es un estadio!", decía, y fin del tema. Y así 
fue hasta que ya jugábamos menos, y el horario del colegio 
iba ahogando, y las espinillas eran testimonios de que la de al 
frente no era sólo una vecina y el corazón como que latía.
Hoy, después de mucho, tras haberme cambiado de casa, 
pasé por ese mismo pasaje: me sorprendió y emocionó ver 
que había cabros chicos jugando en la calle, y ahí, más viejita, 
pero bien atenta, estaba la señora Mireya, sentada en una ban-
ca. Cuando ya me iba a escuché un pelotazo y un "¡¡noooooo,
pa allá noooo"... Me di vuelta y la señora Mireya, con el 
mismo semblante de siempre, se paró bien rápido y atrapó la 
pelota. No la devolvió, al contrario, se entró a la casa. Y ahí 
me di cuenta de que ella, a su modo, también estaba jugando, 
y lo sigue haciendo.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Minuto 119


Minuto 119
La historia no oficial de la Roja en Brasil 2014
Cristian Arcos
172 páginas
1era Edición, Septiembre 2014
Planeta

lunes, 15 de agosto de 2016

Simplemente Gary


Simplemente Gary
Cristián Arcos
223 páginas
2da. Edición, Julio 2015
Planeta

Pelota Sudaca



Pelota Sudaca
Jerónimo Parada - Andrés Santa María
211 páginas
1era Edición, 2015
La Pollera

sábado, 30 de julio de 2016

El método Pellegrini


El método Pellegrini
Francisco Sagredo
278 páginas
1era Edición, Noviembre 2015
Debate

viernes, 20 de mayo de 2016

Vidal su historia


Vidal su historia
Nicolás Olea
198 páginas
1era Edición, Abril 2014
Ediciones B Chile

domingo, 20 de marzo de 2016

Balón Dividido


Balón Dividido
Juan Villoro
228 páginas
1era Edición, Junio 2014
Planeta