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domingo, 23 de noviembre de 2025


Bipolar 
Kay R. Jamison
1era edición Abril 1996
234  páginas
TusQuets Editores

domingo, 28 de septiembre de 2025


El Último Virrey del Perú
Bruno Polack
1era edición Noviembre 2017
206 páginas
Planeta

sábado, 27 de septiembre de 2025


Relato de un náufrago
Gabriel García Márquez 
1era edición Abril 2013
156 páginas
Contemporánea Debolsillo

sábado, 30 de agosto de 2025


La pasión de Brahms
Elizabeth Subercaseaux
Primera Edición Mayo de 2016
342 páginas
Penguin Random House Grupo Editorial 

viernes, 29 de agosto de 2025

Mi pecado 
Javier Moro 
Primera edición abril de 2018 
382 páginas
Espasa 

Madrid, 1940-1943 
Sentada en el taburete Terciopelo, frente al tocador de 
su dormitorio, Conchita Montenegro se acercó al espejo. 
Con sus uñas brillantes talladas en forma de almendra, 
despegó una una de las finas tiras de esparadrapo que suje-
taban un palillo colocado entre las cejas, perpendicular a 
la nariz. Era un truco de Juana para luchar contra la arruga 
vertical del ceño, que ya asomaba. Juana era la más peque-
ña de sus tres hermanas y vaya ocurrencias tenía. Pero en la 
guerra contra los estragos de la edad, todo valía, no se po-
día despreciar ningún arma, ni siquiera un moldadientes.
Una vez despejado el rostro, se quedó mirándolo. Allí se-
guía esa arruguilla ceñuda, aunque amortiguada. Por lo 
demás, su cutis era un paisaje perfecto. Cuántos cumpli-
dos le había valido esa tez nacarada..., casi tanto como 
los dirigidos a su mirada voluptuosa o al "cristalino" tim-
bre de su voz. Aunque sólo ella, a fuerza de escudriñar el 
rostro poro a poro, al acecho cualquier cambio, por mí-
nimo que fuese, era capaz de detectar sus más sutiles de-
formaciones. A la altura del ojo derecho distinguió el surco 
de una incipiente pata de gallo. "Vaya regalito de cum-
pleaños...", pensó.
Acababa de cumplir treinta y dos; pocos años para 
Concepción Andrés Picado, su nombre al nacer; muchos 
para una estrella de cine conocido mundialmente como 
Conchita Montenegro...

domingo, 3 de noviembre de 2024

Jorge González una historia original
Manuel Mira
Primera edición, Octubre de 2016
173 páginas
Ediciones de Chile

Por los parlantes de una radio AM pasaban las noticias y can-
ciones de Raphael, Julio Iglesias, Los Ángeles Negros y Camilo
Sesto. El padre de la familia era fanático de la música y cantaba
cada vez que podía. Tenía un conjunto folclórico, a veces ac-
tuaba en shows musicales de radio y eran frecuentes los asados
en su casa de la Novena Avenida de San Miguel, donde toca-
ban cueca y bailaban con amigos y compañeros del grupo. En
su faceta artística, Jorge González Ramírez pasaba a ser Coke
Rey. De vez en cuando conseguía un tocadisco para hacer gi-
rar sus vinilos de música folclórica, mientras los dos hijos de la
familia que había construído con Aída Ríos se entretenían ar-
mando pequeños escenarios a los que subía muñecos. Él era
el padre permisivo, bonachona chistoso, mientras que ella era
la que ponía las reglas, exigente y estricta. Un panorama regu-
lar eran las salidas de Jorge con su hijo al estadio a ver partidos
de Audax Italiano, el equipo del padre y donde su hermano
jugó en las divisiones inferiores. También iban a haber jugar a
Unión Española, el equipo al que Jorge hijo o "Choche" para
sus padres, comenzó a seguir desde muy niño.

La televisión llegó a la casa de los González Ríos a me-
diados de los 70. "Choche" bordeaba los 10 años cuando tuvo
la posibilidad de ver en blanco y negro el festival de Viña, un
panorama transversal de una época de muchas restricciones
nocturnas. Pero el nuevo aparato no consiguió desbancar a la
radio como el principal atractivo familiar. Un día, el pequeño
Jorge descubrió que al escuchar música en la radio calmaba los
achaques de asma que sufría en secreto, sin contarle a sus pa-
dres. También se dio cuenta de qué la casetera podía grabar
programas apretando unas teclas y que luego los podía repro-
ducir cuando quisiera. Fue una revolución personal.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Nuestos años verde olivo

Un joven chileno sale de su país en 1974 hacia Alemania Oriental huyendo de la dictadura de Pinochet y buscando refugio en el comunismo. Allí se enamora de Margarita, nada menos que la hija del comandante Ulises Cienfuegos, poderoso embajador de Fidel Castro en Moscú. Con su ayuda parten hacia Cuba, donde, a solo noventa millas de Estados Unidos, la Revolución había surgido de la voluntad de las masas. Desde ‘la isla de la Libertad', y lejos de la sombra del régimen militar, esperaría a que su país natal recuperara su tranquila senda democrática. Pero rápidamente el socialismo cubano y la dictadura chilena adquieren para él angustiosas semejanzas. Huérfano de ideales políticos, y al tiempo que descubre que en Chile ya nada volvería a ser como había sido, varios de sus compañeros políticos y familiares se convierten poco a poco en peligrosos enemigos. Nuestros años verde olivo es un contundente testimonio sobre el desencanto que reemplazó a los esperanzadores efectos de la Revolución Cubana en las juventudes de todo el mundo. Roberto Ampuero narra de manera conmovedora lo que vivió durante el tiempo en que se refugió en la isla de Fidel, por lo que el libro fue -y continúa siendo- censurado en Cuba. En últimas, es una novela sobre la decepción política de una generación de revolucionarios en una etapa culminante de la Guerra Fría, cuando la renuncia al compromiso político era traición, el examen crítico de los ideales era pasarse al lado del enemigo, y abandonar la utopía podía significar la muerte.

Flórez Ibarra: "Ampuero es un agente yanqui"
Es el calificativo a su ex yerno, el escritor Roberto Ampuero, de parte de Fernando Flórez Ibarra quien a principios de los 60 fuera fiscal de los Tribunales Revolucionarios Cubanos, adjudicándosele un millar de muertes. "Charco de sangre" fue el mote que se ganó, el mismo que ocupó el chileno en su novela "Nuestros años verde olivo".

"Gracias a que fue mi yerno, gracias a que fue a Cuba, el nombrecito que tiene, lo tiene por eso. Si no va a Cuba y no es mi yerno, no hay quien conozca ni donde nació Roberto Ampuero", afirma Flórez ante el sólo hecho de nombrar al escritor chileno o las primeras palabras del título de esa novela, que circula clandestinamente en Cuba y que habla horrores en la isla para quien no comparta sus ideas de izquierda. 

Ampuero estuvo allí, vivió y se casó con una cubana, nada menos que la hija de Fernando Flórez Ibarra, quien entre 1959 y 1964 se desempeñó como fiscal que mandó al paredón a unas 100 personas. Y hoy, a casi cuatro décadas de aquel hecho, y a dos años de la publicación del libro Nuestros años verde olivo -donde se alude a él como el embajador Ulises Cienfuegos-, sale al paso. Habla, a ratos vocifera, y se molesta.

 La novela "Nuestros años verde olivo" tuvo éxito de ventas y de crítica, hay un capítulo en que recuerda el autor-protagonista que usted le puso una pistola. 
"Eso es una gran mentira, él es muy poca cosa para que yo le ponga pistola, y quizá si hubiera tenido que hacerle algo, le hubiera dado un bofetón. Su novela tiene éxito porque habla contra Cuba, si hablara contra Argentina no la lee nadie". 

En la obra, cuenta que la relación con usted fue muy tortuosa, tuvo que esconderse en la misma isla, y luego huir a Europa... 
"Siempre mantuvimos magnífica relaciones, chico, si después que se fue de Cuba, nos vimos, lo fui a visitar a su casa en Berlín, en la RDA, donde ya él estaba ubicado con una señora muy poderosa en el ministerio de Asuntos Exteriores, muy rica. Fui a su casa con nuestro embajador allí, nos atendieron criados filipinos, entonces él dio un paso de avance, Ampuero e mpezó a través de sus mujeres a penetrar en el mundo diplomático, y espérate, a través de eso, se encuentra con la actual esposa, que era la embajadora de Guatemala aquí ¡Mi-llo-na-ria! O sea, Ampuero se casa con mi hija, la aprovecha, se casa con una alemana, la aprovecha, y se casa con la embajadora de Guatemala en Alemania...".
 Y añade: "Desde Cuba, este señor empieza a inventar su personalidad. Primero que nada, él no se fue de Chile perseguido por nadie, él salió de Chile porque tenía un amigo en la embajada de la RDA, que fue el que le resolvió irse a Alemania". 

Pero con carnet de militante comunista, no era cómodo quedarse tras el Once... 
"Mentira, a él no lo ha perseguido nunca nadie, no ha tirado ni un gollejo como decimos en Cuba. Se fue tranquilamente por el aeropuerto, no estuvo preso, quizá tuvo ese carnet por oportunista para enseñarlo en la RDA y lo consideraran. Porque el señor Ampuero no ha expuesto su vida ni siquiera bañándose en el mar (se ríe Flórez)". 

Y con esos antecedentes, él logra casarse con su hija, ¿cómo lo acepta, entonces, como su yerno? 
"Sí, tenía carnet de comunista, parecía comunista, se vistió de revolucionario, etcétera, etcétera, yo le creí, pero después se reveló, se reveló como un farsante, chico. Un miserable como persona, políticamente farsante, y malo como escritor (...) Sin esa suerte que lo llevó a Cuba, Ampuero sería hoy un ente anónimo, un cero a la izquierda, un perfecto don nadie...". 

Perdón, ¿pero Roberto Ampuero puede ir a Cuba? 
"¡No puede ir a Cuba!, porque nosotros tenemos muchos enemigos más allá de los yanquis, como Ampuero, que habla basura contra nosotros. El día que los yanquis establezcan relaciones con nosotros, el día que nos dejen tranquilos, Ampuero puede ir a Cuba. Ahora no, Ampuero ni ninguno que se parezca a Ampuero". 

Es injusto que usted pueda hablar mal de Ampuero en Chile, su país, y él no de usted en la isla... 
"No, no me parece injusto porque aquí habla todo el mundo y no le afecta en absoluto al gobierno chileno, pero a nosotros sí nos afecta, porque tenemos muchos enemigos, muchos enemigos, para recibir a un enemigo y darle facilidad para que hable. Mira, nosotros estamos bloqueados hace 40 años, somos víctimas de sabotaje, nos volaron un avión con el equipo de Esgrima dentro, totalmente, un crimen que nadie habla de eso. Somos víctimas de los yanquis y sus agentes, y Ampuero es un agente yanqui". 

Nuestos años verde olivo
Roberto  Ampuero
632 páginas
1era Edición, Septiembre 2012
DeBolsillo

sábado, 30 de julio de 2016

El método Pellegrini


El método Pellegrini
Francisco Sagredo
278 páginas
1era Edición, Noviembre 2015
Debate

viernes, 20 de mayo de 2016

Vidal su historia


Vidal su historia
Nicolás Olea
198 páginas
1era Edición, Abril 2014
Ediciones B Chile