Bienvenidos a mi espacio virtual donde dejaré mi música, mis prosas, mis lecturas, mis historias. Recíbanlo con cariño, ya que con cariño lo hago y lo seguiré haciendo...(Selk'nam)
La primera novela de Pedro Lemebel nos hace recordar, para quienes vivimos esa época, el ambiente de dictadura de los años ochenta. Todo esto visto con la mirada desenfrenada de la Loca del Frente y su historia de amor con Carlos, también del Frente. Una mirada diferente a lo que fue el atentado contra Pinochet.
Hacia rato que Chinoy no venia por Santiago, la cita era la semana pasada, pero mi compadre cayó enfermo y hubo suspensión del concierto. Los niños preferidos del ruido tenia como propósito unir a Camila Moreno y Chinoy, y asi fue, porque la cita finalmente ocurrió ayer Martes 28 de Octubre...
Camila...faltan palabras para describir la potencia de su voz, la suavidad y dureza que pone de manifiesto en varias de sus canciones.
Chinoy...como de costumbre, fue una presentación diferente, desde el principio se notó que no estaba al cien por ciento, pero aún así sorprende su presencia, y sus PERseguidores supieron responder al cantar varias de sus, ya conocidas, canciones. Así Chinoy comenzó a embalarse, hasta cortó una cuerda de su guitarra, pidió prestada otra y el viaje continuaba. El premio, sin duda, fueron dos temas nuevos: Como manopla y Maria de la Paz. Impagable sus ultimas interpretaciones, a puras ganas cantó para despedirse Klara.
En la gran casa de campo de la familia Tallis todo parece fluir con apacible elegancia en el día más caluroso del verano de 1935. Pero el oído atento percibirá sutiles notas disonantes, una creciente tensión que estallará después de que Cecilia, la hija mayor de los Tallis, salga empapada de una fuente, vestida solamente con su ropa interior, mientras Robbie, el brillante hijo de la criada y protegido de la familia Tallis, la contempla... Un libro prodigioso, que va abriéndose como un juego de cajas chinas y que contiene muchas novelas: una romántica historia de amor imposible, una durísima narración de guerra y la novela que dentro de la novela escribe uno de los personajes. McEwan ha escrito su obra maestra.
Un libro fascinante que permite al lector caminar de la mano con lo que se lee. Una historia contada y vivida desde tres puntos de vistas.
Quinta novela de Hernán Rivera Letelier, y también su mayor desafío literario. Gracias a personajes como: Olegario Santana, Domingo Domínguez, Gregoria Becerra, José Pintor, Idilio Montaño, Liria María, Juan de Dios, reconstruye, con notable veracidad social humana, uno de los hechos más traumáticos de la historia chilena del siglo XX; la matanza de la escuela Santa María de Iquique, que ocurrió el 21 de diciembre de 1907, y en la que fueron masacradas cerca de tres mil personas: hombres, mujeres y niños.
Contemplando la pampa desde el tren, Olegario Santana piensa en sus amigos muertos. Ya atardece en el horizonte y desde las ventanillas del coche, las sombras alargadas de las piedras le recuerdan las miles de personas marchando a través del desierto; entre ellas, entre ellas con su pañuelo en la cabeza y su andar altivo, le parece ver la imagen de Gregoria Becerra, la única mujer que pudo haberle dado lustre a su vida de paria. Acurrucado junto a él, envejecido hasta parecer su propio espectro, Domingo Domínguez viaja con una expresión ausente en el rostro. Junto con la dentadura, su amigo ha perdido todas las ganas de vivir. Parece un muerto en vida. Unos de los miles de muerto vivientes que dejó la masacre...
Acá no se requiere decir nada, solo ver y escuchar...
Como Salvador Allende la juventud aquí comprende que los sueños, si aquí se defienden.
Como Salvador Allende la juventud no transa y construye socialismo en democracia.
Yo les digo a ustedes, compañeros, compañeros de tantos años, se lo digo con calma, con absoluta tranquilidad: yo no tengo pasta de apóstol ni tengo pasta de Mesías, no tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea, la tarea que el pueblo me ha dado; pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la Historia y desconocer a la voluntad mayoritaria de Chile: sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás; y que lo sepan: dejaré La Moneda Cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera.
Les pido que se vayan a sus casas con la alegría sana de la limpia victoria alcanzada. Y que esta noche, cuando acaricien sus hijos, cuando busquen el descanso, piensen en el mañana duro que tendremos por delante, cuando tengamos que poner más pasión, y más cariño, al hacer cada vez más grande a Chile, y cada vez más justa la vida en nuestra patria.