domingo, 21 de diciembre de 2008

Que salgan los dragones a volar


Caía la tarde, llegaba la noche. Tres balcones. Un momento mágico, único, irrepetible, nuestro. Se rumoreaba entre la gente el vuelo de tres dragones, aquellos que volvían a volar para quemar la histórica indecencia. Donde comenzarían el vuelo? en la Plaza Aníbal Pinto de Valparaíso. Asi fue como apareció el primer dragón, Chinoy...Le secundarían el vuelo, Manuel García y Nano Stern...

Así comenzó esa noche inolvidable...



QUE SALGAN LOS DRAGONES

Una violencia natural
entre la dura y la madura
vuelve más guapa que ninguna
con una idea original.

La señorita libertad
alimentando a las hambrunas
su rebeldia en una cuna
la leche quiere derrarmar.

Es hora de salir de la conciencia
ser aire en el desastre mundanal
que salgan los dragones a volar
para quemar la histórica indecencia.

Los muertos que trajo sin ver la ciencia
el suelo seco del confort social
la bomba oculta en la vida normal
el miedo en medio de todas las fiestas.

Desde la risa elemental
se robustece la figura
de los santos de la locura
en la animita terrenal.

Canciones para no llorar
lecciones para la bravura
que rima con total ternura
cuando es la hora del final.

Es hora de salir de la conciencia
ser árbol de callejas suburbial
que nazcan los niños para soñar
la vida sin cabrón ni penitencia.

Que dejemos la risa como herencia
las ganas como hazaña cerebral
que vuelva el corazón del animal
para sacar del alma esta violencia.

Es hora de salir de la conciencia
ser aire en el desastre mundanal
que vuelvan los dragones a volar
para quemar la histórica indecencia.

Los muertos que trajo sin ver la ciencia
el suelo seco del confort social
la bomba oculta en la vida normal
el miedo en medio de todas las fiestas.

Es hora de salir de la conciencia...


El vuelo completo de Chinoy fue..
No empañemos el agua
Plata pa pan
Valpolohizo
Para el final
De barro
Carne de gallina (junto a Manuel Garcia)

Videos tomados por cathyvalpo11.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Mala Onda



Quedé encantado con la historia de Matías Vicuña, un chico de 17 años, a quién se le da la vida fácil, pero por lo mismo no tiene claro para que vivir. Alberto Fuguet ubica este libro en los años 80, en pleno período del plebiscito del año 1980, donde el toque de queda marca el ritmo de vida para muchos chilenos, para otros, como Matías, que pertenece a una familia acomodada, a una clase dirigencial de la derecha, todo se presenta muy fácil: Dinero, Droga, Sexo.

Un libro liviano, que se lee muy rápido, que atrapa.

sábado, 13 de diciembre de 2008

La pista de hielo



Z, un crimen, un catalán, un mexicano, un chileno, tres historias paralelas, tres narradores, dos poetas, un funcionario público, dos amigas, una patinadora, un amor fugaz, un amor que no se plasmó en la cama, un loco, un palacio.... Todo esto da vida a la novela La pista de hielo, del chileno Roberto Bolaño... Hay que leerla.

Donde mueren los valientes



Donde mueren los valientes, libro de relatos de Hernán Rivera Letelier, empieza con un relato potente, Por favor Brando, no te hagas nunca famoso, el desquite no pensado de un escritor pampino.
Le sigue más adelante el relato que da título al Libro, una plegaria al tiro penal. También destaca Plegaria por el nuevo rico.
En Lentes Oscuros / Gafas Ahumadas, volvi a escontrarme con Brando Taberna...otrora Hidelbrando del Carmen...

Acá les dejó uno de sus relatos.

COMO DE COSTUMBRE

Después de pasar la tarde en la plaza de costumbre - sentado en el escaño de costumbre-, el viejo se ha recogifo temprano como es su costumbre. Sentado al borde de su cama, fría como de costumbre, comienza a desvertirse pausadamente como tiene por costumbre. Entre prenda y prenda, y casi por costumbre, se queda un rato contemplando su sombra, negra como de costumbre. Dobla meticulosamente su ropa en la forma de costumbre y la deja sobre la silla, coja por costumbre. En su listado pijamas de costumbre, tras entrar al baño demorando lo de costumbre, revisa llaves y cerrojos como es su costumbre. Desde el piso de arriba, como de costumbre, llega ruido de fiesta. Putea, como de costumbre. Pone su despertador a la hora de costumbre, y con la plástica indiferencia que da la costumbre, luego de apagar las luces, se pega el tipo de costumbre.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Todas íbamos a ser putas



Un libro de cuentos que ya con su título puede confundir, porque no trata de la vida puteril, ni está dirigido solo a los hombres y tampoco es una ironía al poema Todas ibamos a ser reinas de Gabriela Mistral, son cuentos con miradas de mujer, de niños, de hombres. Roberto Fuentes divide este libros en dos partes:

En Vida de Putas, aparecen cuentos donde el autor se pone en el papel de mujeres para contar historias que pasan por el erotismo, por la sensualidad, por la ingenuidad, el amor.En palabras propias del autor nos dice: La protagonista Camila no dice Todas íbamos a ser reinas, sino Todas íbamos a ser putas, pero ella lo dice no vendiendo su cuerpo, habla de puta en el sentido de la mujer que se libera sexualmente y que goza y disfruta. Yo creo que todas las mujeres quieren ser putas en ese sentido. Algunas lo consiguen otras no. Todas las mujeres chilenas tienen una Camila dentro.

En La Puta Vida, los cuentos nos hacen sumergirnos en la mirada de un niño, en su barrio, en las pichangas, éste mismo niño después crece, se hace hombre.

Entrevista a Roberto Fuentes