miércoles, 17 de agosto de 2011

Vidas ejemplares


Mi nombre es Karen Bascuñan. Mi signo es Acua-
rio. El 87 puse un aviso en el diario y conocí a
Rita. Arrendamos juntas un departamento en la
remodelación Paicaví. El departamento tenía tres
piezas. La basura pasaba los lunes, miércoles y
viernes. Yo antes vivía con mi papá. Mamá se ha-
bía ido de la casa el mismo año en que yo había re-
gresado de Estados Unidos; supongo que fue algo
simbólico. Mi padre me dijo un día que buscara en
qué ocupar mi vida. En casa pasaba la basura todos
los días de la semana; no sé si me comprenden.
Dejé mi casa y me olvidé de mi papá. Comencé
a trabajar. Vendía productos Avon, ventas por
catálogos. No ganaba mucho, pero era suficiente
para pagar mi parte del arriendo, la luz y el agua.


Vidas ejemplares
Sergio Gómez
206 Páginas
Primera Edición, 1994.
Planeta

Batman en Chile


La subsecretaria de relaciones públicas, señorita Juana
Sommers, recibió esa mañana, desde Pudahuel, y con carácter
de extrema urgencia, el siguiente llamado:
- Ring, ring. ¿Señorita Sommers? Bien, sabemos exactamente
su verdadero nommbre, Wilma. Soy el agente D 7083, del Federal
Bureau of Investigation. Descuide, hablo desde el teléfono del
salón rosa. La mujer puede ser tan inteligente como el hombre...
lo que ocurre parece un chiste de la CIA.
- ¿Un chiste de la CIA? No le entiendo inspector - dijo
ella en un castellano mucho más perfecto, pero sin hacer nin-
gún esfuerzo por concentrarse. Pensaba que su patrón acaso
hubiera regresadom como era su nueva costumbre, por unas
horas, desde las Bahamas y que la estaba observando por la
pantalla con creciente intensidad.

Batman en Chile
Enrique Lihn
168 Páginas
Primera Edición, Agosto 2008. (1973)
Ediciones Bordura

domingo, 31 de julio de 2011

El juego me lo dio y el fuego me lo quitó


El verdadero gurú

¿Se acuerdan del gurú de Pelequén?... Sí, el gueón que en
la década de los 90 vivía con seis mujeres en una amplia casa en
las faldas de los cerros, precisamente en un pequeño poblado de la
precordillera de la sexta región llamado Los Maquis, al interior de
Pelequén.

El verdadero gurú
Grado siete
En ángel malvado
Paloma blanca
De paseo con el diablo
El caballo de metal
El juego me lo dio y el fuego me lo quitó
El estigma
El bar de chinasky
La viuda y las tunas
La máquina del placer
El coco de oro
El último chiste
El cuarteo
El secreto
El circo
El recluta
Día de pesca
La sor-presa del río
Terrorista por una noche


El juego me lo dio y el fuego me lo quitó
Carlos Peña y Lillo H.
130 Páginas
Primera Edición, Abril 2010
Mago Editores

Lanchas en la Bahía


-Cuidado.
-Mucho ojo y no dormirse.
-Hasta mañana

Estaba de pie en la borda de la gasolinera, apoyadas
las manos en la baranda del falucho, y en el instante en
que la ola unía los flancos de las embarcaciones hice una
enérgica flexión, me levanté en el aire y caí de puntillas
sobre la cubierta baja. Desde allí hice un ademán de
saludoa los compañeros.
-Guarda con la fondeada.
-¡Tiro y tiro!

Lanchas en la Bahía
Manuel Rojas
110 Páginas
Primera Edición, 1932
35a Edición, Marzo de 2002
Zig-Zag

La casa pierde


Campeón Ligero

Quizá sea exagerado decir que acabé con la ca-
rrera de Ignacio Barrientos. No fui yo quien lo
golpeó a mansalva bajo las ardientes luces de la
arena; durante años entré en su vida como una
sombra necesaria, el amigo que enfría ciertas si-
tuaciones sin definirlas del todo, incluso cuando
éramos niños y jugábamos a enterrar o descubrir
basuras en las minas, estuve en su invencible pe-
riferia, más el testigo o el espectador que el cóm-
plice, y sin embargo, algo hice para arrinuarlo: lo
tuve a mi alcance en la tarde inmóvil y le dí la
mejor de las noticias. Quizá exagero, pero fue
como si llevara manos de piedra y triturara su
rastro gastado de campeón.


Campeón ligero
La estatua descubierta
Coyote
El anillo de cobalto
El extremo fantasma
La alcoba dormida
La casa pierde
El planeta prohibido
El domingo de Canela
Corrección

La casa pierde
Juan Villoro
284 Páginas
Primera Edición, Enero 1999
Alfaguara