Álvaro Bisama
Primera edición agosto de 2016
224 páginas
Alfaguara
Uno
A veces me preguntan por mi padre y lo que
hizo.
En respuesta, yo cuento esto para explicar
qué pasó con él.
Mi padre fue fotógrafo. Nos llamamos igual.
Mi padre se hizo famoso en la década del ochen-
ta porque cubría protestas y movilizaciones.
Trabajaba para una agencia inglesa de noticias.
Antes había estudiado arte en la Universidad de
Chile pero no termino. Yo ya había nacido. Yo
era hijo de su mejor amiga del colegio, quien
quedó embarazada en una duna de Reñaca, en
un viaje escolar de fin de curso, en diciembre
de 1979. Los dos estaban borrachos y creían ser
parte de una comedia romántica escolar. Ha-
bían dado la PAA, querían entrar a la universi-
dad. Un mes después, ella quedó seleccionada
en enfermería y él en arte.
Por supuesto, todo lo que tuvo que ver con
mi nacimiento fue un desastre de proporcio-
nes. Se mudaron juntos. No tenían la más re-
mota idea de cómo iban a sobrevivir. Sus pa-
dres los odiaban y ellos dos se odiaban entre
ellos. Mis tíos le dieron una paliza mi padre.
Mi abuela paterna no le hablo por años a mi
mamá. Ninguno de los dos tenía veinte años.
La casa a la que se fueron a vivir quedaba en
Ñuñoa, cerca de la calle Simón Bolívar. Era de
un pariente que les cobraba un arriendo sim-
bólico. Fue el único que los ayudó. Les prestó
la casa para que tuvieran algo de paz, algo de
tranquilidad, cosa que no fue posible porque
mi padre sufría depresión y muchas veces
se quedaba bebiendo hasta tarde en bares o en
plazas después de la universidad...
No hay comentarios:
Publicar un comentario