viernes, 29 de agosto de 2025


J.R.R Tolkien
El Hobbit

Una tertulia inesperada en un agujero en el suelo, viví un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada, en qué sentarse o qué comer: era un agujero Hobbit, y eso significa comodidad. Tenía una puerta redonda, perfecta, como un ojo de buey, pintada de verde, con una manilla de bronce, dorada y brillante, justo en medio. La puerta sabría con un vestíbulo cilíndrico, como un túnel: un túnel, muy cómodo, sin humos, con paredes, revestidas de madera y suelos, enlazado y alfombrados, provistos de sillas, barnizadas y montones y montones de perchas para sombreros sombreros y abrigos; el Hobbit era aficionado a las visitas. El túnel extendía ser Pando, y penetraba bastante, pero en directo, pero no directamente, en la heladera de la colina.-la colina, cómo se llamaba toda la gente de muchas millas alrededor-, y muchas Puertecitos, redondas abrían en él, primero a un lado, y luego al otro. Nada de subir escaleras para el hobbit: dormitorios, cuartos de baño, bodega, despensas, muchas, armarios, habitaciones enteras, dedicadas a la ropa, cocina, comedor, comedores, se encontraban en la misma planta, y en verdad, en el mismo pasillo, las mejores habitaciones estaban todas a la izquierda de la puerta principal, pues eran las únicas que tenían ventanas, ventanas, redondas, profundamente excavadas, que miraban al jardín y los prados de Masaya, camino del río.
Este hobbit era un hobbit acomodado, y se apellidaba bolsón. Los bolsón habían vivido las cercanías de la colina, desde hacía muchísimo tiempo, y la gente los consideraba muy respetables, no sólo porque casi todos eran ricos, sino también, porque nunca te tenía ninguna aventura, ni algo ni hacían algo inesperado: no podía saber lo que diría un bolsón acerca de cualquier asunto sin necesidad de preguntárselo, esta es la historia de cómo un bolsón tuvo una aventura, y se encontró asimismo haciendo y diciendo cosas por completo inesperada. Podría haberse perdido el respeto de los vecinos, pero ganóBueno, ya veréis si al final ganó algo.

No hay comentarios: